Ya sea por sus personajes, los lugares que los albergaron o por el nombre de varias calles y avenidas, los vestigios y la memoria de la Independencia de México permanecen en la ciudad de Oaxaca.
Varias calles tienen los nombres de este proceso histórico, pero también de los personajes claves de la insurrección. Esto se observa, por ejemplo, a través de las placas conmemorativas que se localizan en diversos inmuebles del centro histórico, en los alrededores de la Plaza de la Constitución, más conocida como Zócalo.
Este 15 de septiembre, en la capital como en otras partes del país, se efectuará la ceremonia del Grito de Independencia. Aunque en el resto del año el recuerdo de la Independencia se mantenía en lugares como el Portal de las Flores, en la esquina con la calle Valerio Trujano.
Las mesas, sombrillas y mobiliario de los restaurantes, así como un puesto de revistas y periódicos se localizan en este espacio, lo mismo que teléfonos públicos en despido.

En el inmueble que albergaran el portal están también dos placas que recuerdan que ahí estuvo el general José María Morelos. La localizada en el lado de la calle Valerio Trujano, dice: “En esta casa habitó el inmortal Morelos desde el 23 de noviembre de 1812 hasta el 8 de enero de 1813”.
En la otra, ubicada casi frente al Zócalo, dice que estuvo del 26 de noviembre de 1812 al 9 de febrero de 1813 y que el General redactó el documento conocido como “Sentimientos de la nación”, que, según la misma placa, leyó el 14 de septiembre de 1813 en la apertura del Congreso de Chilpancingo.
A una cuadra y media del Portal de Las Flores, pero en la calle Las Casas, se encuentra otra placa conmemorativa en el inmueble conocido como la Casa Fuerte. La placa está dedicada a los “héroes oaxaqueños de la Independencia nacional”.

Algo descuidada y con varios stickers, la placa dice que ahí “sucumbieron por sus principios liberales muchos oaxaqueños que lucharon por la independencia nacional, cuyos nombres consigna la historia para honra de nuestro suelo oaxaqueño”.
En la calle que lleva sus nombres está la placa dedicada a José María Armenta y Miguel López, el primero enviado como sargento mayor y el segundo como coronel, ambos por Miguel Hidalgo, para “promover la insurrección en Oaxaca”. Sin embargo, “fueron descubiertos, fusilados y descuartizados” y sus cabezas fueron “colocadas a la entrada de Oaxaca”.
Como estas placas, varias calles también recuerdan a los personajes y la Independencia. Por ejemplo, una de las avenidas principales de la capital oaxaqueña se denomina de La Independencia.
Igualmente, Miguel Hidalgo y José María Morelos son los nombres de otras avenidas de la ciudad que atraviesan el centro, lo mismo que Guerrero, una de las calles aledañas al zócalo capitalino.








































