Entre colores, aromas, texturas y formas, bebés de uno a tres años tuvieron un primer acercamiento al arte a través del juego y la exploración durante la actividad “Bebés Pollock”.
Inspirada en la técnica del artista estadounidense Jackson Pollock, la propuesta convirtió la pintura en una experiencia sensorial para las primeras infancias. Los pequeños participantes exploraron libremente los materiales sobre lienzos colocados a ras de piso, en un espacio diseñado para favorecer el movimiento y la interacción.
Uno de los elementos particulares de la actividad fue el uso de jugos naturales como parte de la experiencia, lo que permitió incorporar distintos olores, sabores y texturas al ejercicio creativo.
Más que buscar un resultado artístico determinado, “Bebés Pollock” planteó un espacio para que las niñas y los niños experimentaran de manera espontánea con los materiales, descubrieran los colores y desarrollaran sus sentidos mediante el juego.
La actividad destacó así la importancia de acercar el arte a las infancias desde edades tempranas, mediante experiencias que estimulen su curiosidad, creatividad y capacidad de explorar el entorno.








































