Una mujer de 51 años, identificada como Maricruz Estrada Osorio, resultó gravemente lesionada tras ser atacada por un perro de raza pitbull mientras caminaba por calles de la colonia Las Ánimas, en Huajuapan de León, donde se encontraba ofreciendo zapatos.
De acuerdo con el testimonio de su hijo, la mujer observó al animal aparentemente tranquilo y decidió apartarse para evitarlo; sin embargo, el perro se abalanzó contra ella y la mordió en uno de los brazos.
“Vio al perro que estaba echado y pues ella, lógico, pues se hizo para un lado. Pero pues se le aventó”, relató el familiar al explicar cómo ocurrió la agresión.
El ataque provocó lesiones de consideración que mantienen a la mujer hospitalizada y bajo atención médica.
LA LESIÓN COMPROMETE UN TENDÓN
La agresión no terminó con las mordeduras. Según la información proporcionada por la familia, uno de los tendones del brazo presenta un daño severo, situación que podría limitar temporalmente la movilidad y fuerza de la extremidad.
“Un tendón, según el cirujano, está un 80% de desecho. Hay un poquito de movilidad en su mano”, explicó el hijo de la afectada.
La víctima permanece internada en el hospital del IMSS de Huajuapan, donde los médicos determinaron que deberá permanecer varios meses sin realizar esfuerzos físicos.
“Ahorita no va a poder hacer fuerza ni nada durante tres meses”, señaló el familiar.
Posteriormente, los médicos contemplan colocarle un injerto para cubrir la parte del tejido que resultó afectada por el ataque.
EL DUEÑO HABRÍA INTERVENIDO, PERO LA FAMILIA PIDE GARANTÍAS
El relato familiar indica que Maricruz comenzó a pedir auxilio mientras el animal continuaba sujetándola. Fue entonces cuando, según el testimonio, apareció el propietario del perro y consiguió abrirle el hocico para liberar a la mujer.
Sin embargo, al retirar al animal, la lesión se agravó.
“Al momento de jalarlo se llevó un pedazo de carne, pues. El brazo tiene un hueco”, relató el hijo de la víctima.
La familia asegura que el propietario manifestó verbalmente su intención de hacerse responsable de los gastos, pero hasta ahora existe preocupación porque ese compromiso no quede únicamente en palabras.
“De palabra, pues uno puede decir muchas cosas, pero ya en los actos no sabe uno”, expresó el familiar.
Incluso señaló que, ante la falta de recursos suficientes para afrontar los gastos derivados de las lesiones, la familia ha solicitado apoyo para medicamentos y atención médica.
BUSCAN FORMALIZAR EL CASO ANTE LAS AUTORIDADES
Ante la gravedad de las lesiones y la necesidad de garantizar la atención de la víctima, familiares de Maricruz acudieron con autoridades municipales para recibir orientación y apoyo en el procedimiento correspondiente.
El hijo de la mujer explicó que recibieron un escrito firmado para acudir ante la Vicefiscalía y dar seguimiento formal al caso.
La intención de la familia es que se determine la responsabilidad que corresponda y que el propietario responda por las consecuencias del ataque, particularmente por los gastos médicos y el tratamiento que todavía requiere la mujer.
PIDEN APOYO PARA CUBRIR LOS GASTOS MÉDICOS
A través de redes sociales también comenzó a circular una solicitud de ayuda para Maricruz Estrada Osorio, debido a que permanece hospitalizada y su familia enfrenta dificultades económicas para solventar la atención derivada de las lesiones.
El mensaje difundido como servicio social señala que la mujer fue mordida por un perro y que se encontraba internada en el Seguro Social, además de señalar que el propietario presuntamente no había cubierto de manera suficiente los gastos.
La petición busca reunir recursos para medicamentos y otros gastos relacionados con su recuperación.
MÁS ALLÁ DE LA RAZA, LA RESPONSABILIDAD ES DEL PROPIETARIO
El caso vuelve a poner sobre la mesa un problema que suele aparecer después de una agresión: la responsabilidad de quienes tienen bajo su cuidado perros capaces de provocar lesiones graves.
Aunque la familia identifica al animal como un pitbull, el debate no debería reducirse a satanizar una raza determinada. El punto central está en las condiciones en las que se mantiene al animal, las medidas de seguridad adoptadas por sus propietarios y la capacidad para evitar que un perro potencialmente agresivo quede libre en la vía pública.
El propio familiar de Maricruz dimensionó el riesgo al señalar que el desenlace pudo haber sido todavía más grave.
“Lo bueno que fue en el brazo; ahora hubiera sido el cuello, la cara, pues ahí no estuviéramos hablando de eso ahorita”, advirtió.
La reflexión resulta particularmente relevante cuando se trata de menores de edad, adultos mayores o personas que difícilmente podrían defenderse ante un animal fuera de control.
El caso también plantea la necesidad de que los propietarios asuman una tenencia responsable y que las autoridades municipales hagan cumplir las disposiciones aplicables para prevenir que animales bajo cuidado particular representen un riesgo para otras personas.
La prioridad, en ese sentido, no debería ser estigmatizar a los perros por su raza, sino prevenir ataques, exigir responsabilidad a sus propietarios y garantizar protección a quienes resulten afectados.
Por ahora, Maricruz continúa bajo atención médica y enfrenta un proceso de recuperación que podría prolongarse durante meses. Su familia espera que el compromiso expresado por el propietario se traduzca en acciones concretas y que las autoridades determinen las responsabilidades correspondientes.
SERVICIO SOCIAL: SOLICITAN APOYO PARA MARICRUZ
Familiares de Maricruz Estrada Osorio, quien permanece hospitalizada tras sufrir graves lesiones en un brazo durante el ataque de un perro, solicitaron el apoyo de la ciudadanía para cubrir gastos médicos y medicamentos.
De acuerdo con el llamado difundido en redes sociales, quienes deseen contribuir pueden realizar un depósito a la siguiente cuenta:
Número de cuenta: 4169 1614 4363 9579
A nombre de: Juan Antonio Lima Estrada
Para mayor información o para conocer otras formas de apoyar, se proporcionaron los teléfonos:
953 171 9276
953 150 6191
La familia señaló que los recursos serán destinados a la atención y recuperación de la mujer, quien requiere tratamiento especializado debido a la gravedad de las lesiones sufridas.








































