A 13 años del asesinato de Arturo Pimentel Salas, fundador y líder moral del Frente Nacional Indígena y Campesino (FNIC), su familia y la organización mantienen vigente la exigencia de justicia, al considerar que el crimen, ocurrido el 22 de agosto de 2013 en San Agustín de las Juntas, Oaxaca, aún no ha sido esclarecido plenamente.
Tania Pimentel Santiago, hija de Arturo Pimentel Salas y actual dirigente del FNIC, pidió que las investigaciones avancen y que se den resultados concretos para esclarecer el homicidio.
Entre sus principales demandas se encuentra que el gobernador Salomón Jara dé seguimiento al caso y contribuya a fortalecer las investigaciones. También anunció que buscarán una reunión con el fiscal general del estado para plantear la necesidad de contar con los recursos humanos y materiales que permitan avanzar en las indagatorias.
Otro de los puntos que preocupa a la familia y a la organización es la protección de los testigos relacionados con el caso, ante la necesidad de garantizar que puedan aportar información sin poner en riesgo su integridad.
Pimentel Santiago explicó que, de las cuatro líneas de investigación que se tenían inicialmente, dos ya fueron descartadas, lo que representa un avance, aunque consideró que aún es insuficiente.
“Después de 13 años, lo que exigimos son resultados concretos”, expresó, al señalar que las investigaciones deben continuar hasta esclarecer plenamente los hechos y determinar quiénes fueron los responsables del asesinato.
Arturo Pimentel Salas fue asesinado cuando se encontraba en las inmediaciones de su domicilio en San Agustín de las Juntas. Desde entonces, sus familiares y el FNIC han mantenido viva su memoria y la exigencia de justicia.
A la par de la demanda para esclarecer el crimen, Tania Pimentel señaló que el FNIC busca retomar el proyecto social impulsado por su padre en favor de comunidades y pueblos indígenas y campesinos.
Entre las acciones que plantea la organización se encuentran la asesoría en materia de procuración de justicia, atención a problemáticas sociales y defensa de derechos, así como el apoyo de traductores de lenguas originarias para facilitar el acceso de las comunidades a servicios legales.
A 13 años del crimen, familiares y miembros del FNIC reiteraron que mantendrán la exigencia de justicia y buscarán que el asesinato de Arturo Pimentel Salas no quede en el olvido.
Eli Pérez / IGAVEC










































