La ausencia de Claudia Sheinbaum de la conferencia matutina de este viernes sorprendió desde temprano. La presidenta informó que amaneció con fiebre, tos y una “gripa muy fuerte”, por lo que sus médicos le recomendaron guardar reposo.
La propia mandataria aseguró que “no es nada grave” y anunció que la conferencia sería encabezada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
Sin embargo, la combinación de fiebre y tos generó preguntas entre los medios, particularmente por el reciente repunte de casos de COVID-19 registrado en distintas entidades del país.
LA RESPUESTA QUE DIO GOBERNACIÓN
Ante la pregunta de si la presidenta podría estar contagiada de COVID-19, Rodríguez respondió que se trata de una gripe y aseguró que Sheinbaum está recibiendo atención médica.
“Es una gripe. Pronto estará bien y está atendida médicamente”, señaló.
Más tarde, la funcionaria volvió a referirse al estado de salud de la presidenta y afirmó que tiene “un poquito de gripe”, además de expresar su confianza en que pueda recuperarse pronto.
Hasta ahora, no se ha informado públicamente que Sheinbaum haya dado positivo a COVID-19, ni se ha difundido un resultado de prueba que permita establecer otro diagnóstico.
EL DATO QUE CAMBIA EL CONTEXTO
La ausencia ocurre justo cuando México registra un ligero incremento de casos de COVID-19.
Durante la semana epidemiológica 31 se reportaron 217 nuevos casos, con un acumulado de mil 803 contagios. La Ciudad de México concentró 48 casos, seguida de Nuevo León con 28 y Quintana Roo con 14.
Las cifras están lejos de los momentos más críticos de la pandemia, pero el repunte mantiene vigente el riesgo de contagios y vuelve relevante cualquier cuadro respiratorio acompañado de fiebre.
Eso sí: el aumento nacional de casos no significa que el padecimiento de la presidenta sea COVID-19. Hasta el momento no existe información pública que permita establecer esa relación.
SHEINBAUM PONE EN PAUSA SU AGENDA
La presidenta señaló que espera recuperarse para retomar sus actividades. Por ahora, el reposo recomendado por sus médicos modificó su agenda pública y dejó en manos de Rodríguez la conducción de la conferencia.
La situación también puso nuevamente bajo los reflectores la salud de la titular del Ejecutivo, cuya agenda pública suele mantenerse incluso durante jornadas de alta exigencia.
El dato central permanece sin cambios: Sheinbaum reportó fiebre, tos y una fuerte gripe, recibió recomendación médica de reposo y no encabezó la mañanera.
Lo que todavía queda por conocer es si su recuperación será rápida o si el cuadro respiratorio obligará a modificar nuevamente sus actividades públicas.











































