Un total de 118 personas, entre menores y acompañantes de distintos equipos de futbol infantil mexicanos, regresaron al país después de quedar afectados por las condiciones provocadas por el terremoto que sacudió Colombia.
El operativo de retorno se puso en marcha luego de que los jóvenes, quienes se encontraban en territorio colombiano para participar en un torneo, enfrentaran problemas de movilidad, interrupciones en las comunicaciones, retrasos en vuelos y gastos adicionales derivados de la emergencia.
El canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, destacó la colaboración de distintos sectores para concretar el regreso de los connacionales.
“Todo nuestro agradecimiento a la sociedad civil y a las aerolíneas, cuya solidaridad y disposición fueron fundamentales para poder llevar a cabo con éxito este proceso”.
EL SISMO LOS SORPRENDIÓ EN PLENA COMPETENCIA
Los jóvenes mexicanos se encontraban en Colombia participando en un torneo de futbol infantil cuando ocurrió el terremoto de magnitud 7.4, registrado el lunes 10 de agosto.
La emergencia alteró los planes de los equipos y complicó particularmente el traslado de algunos de sus integrantes hacia los aeropuertos.
Entre los grupos afectados estuvieron jugadores de Leyendas Obeliz y Pumas Baja. Los primeros integrantes de Leyendas Obeliz lograron regresar durante la madrugada del miércoles, mientras que otros jugadores de Pumas Baja comenzaron su retorno durante este jueves.
Uno de los momentos de mayor tensión ocurrió cuando integrantes de Pumas Baja viajaban en autobús de Armenia hacia el aeropuerto de Bogotá.
Las afectaciones en las redes de comunicación dificultaron el contacto entre los jóvenes y sus familias en México, aumentando la incertidumbre mientras se intentaba establecer una ruta segura para su regreso.
VUELOS CANCELADOS Y GASTOS IMPREVISTOS
Además de las dificultades generadas directamente por el terremoto, algunos de los futbolistas tuvieron que enfrentar retrasos en vuelos, gastos adicionales de hospedaje y problemas de comunicación.
La situación obligó a las familias y responsables de los equipos a buscar alternativas para concretar el regreso de los menores, en medio de un escenario de emergencia que también afectó la infraestructura y los servicios de transporte.
El retorno de los 118 integrantes representó, por ello, un operativo que requirió coordinación entre autoridades mexicanas, familiares, equipos deportivos y empresas del sector aéreo.
EMBAJADA ACTIVÓ PROTOCOLO DE ASISTENCIA
La Embajada de México en Colombia y el equipo de Protección Consular activaron un protocolo de asistencia para brindar apoyo a los menores y sus familiares.
El canciller reconoció el trabajo realizado por el personal diplomático durante la emergencia y destacó la participación de la sociedad civil y de las aerolíneas.
La Secretaría de Relaciones Exteriores señaló que continuará dando seguimiento a los mexicanos que todavía requieran asistencia en territorio colombiano.
El operativo permitió que los integrantes de los equipos infantiles pudieran regresar a México mientras Colombia mantiene desplegadas sus labores de atención y ayuda humanitaria.
COLOMBIA SIGUE BAJO EMERGENCIA
El regreso de los jóvenes mexicanos ocurre mientras las autoridades colombianas continúan atendiendo las consecuencias del terremoto.
De acuerdo con el balance citado en el reporte, el número de víctimas había aumentado a 265 personas fallecidas, 3 mil 494 heridas y 496 desaparecidas.
La magnitud de los daños ha obligado al gobierno colombiano a implementar medidas extraordinarias para atender las necesidades de la población afectada y comenzar la reconstrucción de las zonas dañadas.
Entre las acciones anunciadas se encuentra una declaratoria de emergencia económica, con la finalidad de canalizar recursos hacia la recuperación de viviendas, hospitales, escuelas, carreteras y otras infraestructuras.
EL REGRESO NO BORRA LA DIMENSIÓN DE LA TRAGEDIA
Para los jóvenes futbolistas mexicanos, la prioridad era regresar con sus familias después de quedar atrapados en medio de una emergencia que ninguno esperaba durante su participación deportiva.
El caso también puso de manifiesto la vulnerabilidad de los grupos de menores que viajan al extranjero para competir y la importancia de contar con protocolos de comunicación, traslado y asistencia ante desastres naturales.
Los 118 integrantes de los equipos mexicanos ya están de regreso en el país, pero la emergencia en Colombia continúa. Mientras las familias mexicanas recuperan la tranquilidad, miles de personas en las regiones afectadas todavía enfrentan las consecuencias de uno de los terremotos más graves registrados recientemente en el país sudamericano.












































