La crisis que sacudió el proceso de admisión a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) llegó a un punto decisivo. Luego de detectar irregularidades, resultados atípicos y posibles prácticas fraudulentas durante el examen aplicado en línea, la institución determinó realizar una nueva evaluación presencial que será definitiva para asignar los lugares del ciclo escolar 2026-2027.
La medida representa un giro sin precedentes en uno de los procesos de selección más importantes del país. Y que además afecta a miles de aspirantes que ahora deberán someterse a una segunda prueba para confirmar su desempeño académico.
LOS RESULTADOS DEL EXAMEN EN LÍNEA YA NO SERÁN DEFINITIVOS
La Comisión Técnica encargada de revisar el proceso concluyó que las anomalías detectadas hacen necesaria una evaluación adicional para garantizar condiciones de equidad entre los participantes.
Aunque el examen virtual sirvió como referencia para seleccionar a los convocados, la asignación final de lugares dependerá exclusivamente de los resultados obtenidos en la nueva prueba presencial.
Con ello, la universidad busca cerrar la controversia generada por las sospechas de trampas y restaurar la confianza en un proceso que quedó bajo fuerte cuestionamiento público.
QUIÉNES DEBERÁN PRESENTAR LA NUEVA EVALUACIÓN
La convocatoria no abarcará a todos los participantes, sino a dos grupos específicos.
Por un lado, serán llamados quienes recibieron una notificación preliminar de aceptación tras el examen en línea.
Además, también deberán acudir aquellos aspirantes que, aun sin haber sido seleccionados inicialmente, alcanzaron o superaron el puntaje mínimo histórico de ingreso registrado entre 2021 y 2026 para la carrera, plantel y modalidad elegidos.
La decisión busca evitar que aspirantes con posibilidades reales de ingreso queden excluidos por posibles distorsiones generadas durante la aplicación virtual.
IA, SUPLANTACIÓN Y APOYO EXTERNO BAJO INVESTIGACIÓN
Las indagatorias realizadas revelaron diversas conductas que vulneraron las reglas del concurso.
Entre las irregularidades detectadas se encuentran el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos, asistencia de terceros durante la evaluación, presuntos casos de suplantación de identidad y la contratación de servicios externos para responder exámenes completos.
Uno de los hallazgos más preocupantes fue la existencia de redes organizadas que ofrecían ayuda para obtener altos puntajes a cambio de pagos, situación que ahora forma parte de investigaciones adicionales.
La supervisión del examen se realizó mediante inteligencia artificial complementada con revisión humana, mecanismo que permitió identificar diversas incidencias consideradas graves.
LOS NÚMEROS QUE ENCENDIERON LAS ALARMAS
El análisis estadístico realizado por especialistas encontró comportamientos inéditos en comparación con los procesos de admisión de los últimos años.
Mientras entre 2021 y 2025 apenas el 3.5 por ciento de los aspirantes alcanzaba 100 aciertos o más, en el examen de 2026 esa cifra se disparó hasta 16.3 por ciento.
La diferencia fue aún más llamativa entre quienes superaron los 110 aciertos. Históricamente representaban apenas el 0.9 por ciento de los participantes. Pero en la evaluación virtual de este año alcanzaron el 5.5 por ciento.
Estas variaciones fueron consideradas estadísticamente anormales y llevaron a cuestionar la confiabilidad de los resultados obtenidos en línea.
PRUEBAS DE CONTROL YA HABÍAN CONFIRMADO SOSPECHAS
Antes de anunciar esta medida general, un grupo de aspirantes con conductas consideradas sospechosas fue citado a una evaluación presencial de control.
Según los resultados reportados, varios de ellos obtuvieron calificaciones considerablemente más bajas que las registradas durante el examen virtual. Con ello, fortaleciendo las sospechas de alteraciones en algunos resultados.
Aunque las autoridades académicas aclararon que ser convocado no implica una acusación individual, los hallazgos reforzaron la necesidad de aplicar una revisión más amplia.
EL CASO YA LLEGÓ A INSTANCIAS JUDICIALES
Además de las medidas académicas, la universidad confirmó la presentación de denuncias ante las autoridades competentes para investigar posibles delitos relacionados con la alteración del proceso de admisión.
Las investigaciones buscan determinar si existieron esquemas organizados de fraude, suplantación de identidad o comercialización ilegal de respuestas.
Mientras tanto, la Comisión Técnica continuará analizando la información generada durante el examen virtual para identificar responsabilidades. Así como proponer nuevos mecanismos de seguridad para futuros concursos.
UNA CRISIS QUE PONE A PRUEBA LA CREDIBILIDAD UNIVERSITARIA
El caso se ha convertido en uno de los mayores desafíos recientes para la UNAM, no solo por el número de aspirantes involucrados, sino por el impacto que tiene sobre la confianza en el mérito académico como criterio de ingreso.
La nueva evaluación presencial busca responder a una pregunta que ha marcado la polémica durante semanas: quiénes obtuvieron su lugar mediante estudio y preparación, y quiénes pudieron beneficiarse de ventajas indebidas.
La respuesta comenzará a definirse en las próximas semanas. Esto, cuando miles de jóvenes vuelvan a sentarse frente a un examen que ahora será decisivo para su futuro universitario.










































