La mancha de hidrocarburos volvió a aparecer en el litoral de Salina Cruz. Apenas transcurridas unas semanas desde uno de los eventos más severos registrados este año, un nuevo derrame de petróleo contaminó al menos cuatro playas de este puerto oaxaqueño, reavivando la preocupación entre habitantes, pescadores y prestadores de servicios turísticos por los efectos ambientales que estos incidentes han dejado en la región.
El episodio más reciente fue detectado el martes y tuvo afectaciones en Salinas del Marqués, Punta Conejo, Playa Brasil y Playa Azul, zonas frecuentemente visitadas por turistas y utilizadas por comunidades locales para actividades pesqueras y recreativas.
UNA PROBLEMÁTICA QUE SE REPITE
Lejos de tratarse de un hecho aislado, el nuevo derrame forma parte de una serie de incidentes relacionados con la infraestructura petrolera instalada en Salina Cruz.
Datos oficiales revelan que desde 2022 y hasta finales de julio de 2026 se han contabilizado 65 fugas o derrames asociados a los ductos vinculados con la refinería “Ing. Antonio Dovalí Jaime”, una cifra que evidencia la recurrencia de este tipo de emergencias en la zona.
Tan solo durante el presente año se han reportado nueve eventos similares, manteniendo una constante preocupación por los posibles impactos sobre los ecosistemas costeros y la actividad económica de las comunidades cercanas.
RECUERDAN DERRAME QUE AFECTÓ EL ESTERO LA VENTOSA
Entre los antecedentes más recientes destaca el ocurrido el pasado 23 de junio, considerado uno de los más significativos de 2026.
En aquella ocasión, la contaminación se extendió a lo largo de casi tres kilómetros en las inmediaciones del Estero La Ventosa, generando labores de saneamiento y vigilancia ambiental debido a la magnitud del impacto.
Especialistas y habitantes han señalado en diversas ocasiones la necesidad de fortalecer la supervisión de la infraestructura petrolera para evitar que este tipo de contingencias continúen registrándose con frecuencia.
ACTIVAN OPERATIVO DE LIMPIEZA EN LAS PLAYAS AFECTADAS
Tras confirmarse la presencia de hidrocarburos en la costa, autoridades de los tres niveles de gobierno coordinaron acciones para atender la emergencia ambiental.
Las labores de limpieza fueron programadas para desarrollarse en las playas afectadas con el objetivo de contener la dispersión del material contaminante y reducir los daños al entorno natural.
Las acciones representan además la primera intervención operativa del recién integrado Comité de Coordinación Local del Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos y Sustancias Nocivas Potencialmente Peligrosas, organismo encargado de coordinar la respuesta ante este tipo de eventos.
CRECE LA PREOCUPACIÓN POR EL IMPACTO AMBIENTAL
La repetición de fugas y derrames en la zona ha encendido alertas entre sectores sociales y productivos que dependen directamente de la salud de los ecosistemas marinos.
Pescadores, comerciantes y habitantes de comunidades costeras han expresado en distintas ocasiones su preocupación por las afectaciones que estos incidentes pueden generar en especies marinas, manglares, áreas de reproducción de fauna y actividades económicas ligadas al mar.
Mientras avanzan los trabajos de atención y limpieza, persiste el llamado para que se determinen las causas del nuevo derrame y se implementen medidas que permitan reducir la incidencia de este tipo de contingencias en uno de los puertos petroleros más importantes del país.
POBLADORES EXIGEN RESPUESTAS Y ADVIERTEN QUE NO ACEPTARÁN MÁS PROMESAS
El nuevo derrame de hidrocarburos también provocó una reacción inmediata entre los habitantes de Salinas del Marqués, una de las comunidades afectadas por la contaminación. Pescadores, salineros y representantes de cooperativas locales realizaron una asamblea comunitaria para definir una ruta de acción frente a lo que consideran un problema recurrente que continúa impactando sus actividades productivas y el entorno natural.
Durante el encuentro, los asistentes expresaron su inconformidad por la repetición de estos incidentes y señalaron que, pese a los antecedentes de contaminación registrados en años recientes, las afectaciones persisten sin que existan soluciones definitivas que garanticen la protección de las playas y de las familias que dependen del mar para subsistir.
Los pobladores acordaron solicitar un encuentro directo con directivos de Petróleos Mexicanos y representantes de los gobiernos estatal y federal, con el objetivo de plantear de manera personal sus demandas y exigir respuestas concretas ante los daños ocasionados por el reciente derrame.
RECHAZAN INTERMEDIARIOS Y PIDEN EMPLEO TEMPORAL
Uno de los principales acuerdos alcanzados durante la reunión fue evitar que terceros intervengan en las gestiones relacionadas con la atención de la contingencia. Los habitantes sostienen que las negociaciones deben realizarse sin intermediarios para agilizar la atención de sus planteamientos y dar seguimiento puntual a los compromisos que se establezcan.
Además, propusieron que las labores de limpieza y saneamiento de las zonas afectadas se desarrollen mediante un programa de empleo temporal que permita la participación de pescadores, productores de sal y habitantes de la comunidad.
La medida, señalaron, contribuiría no solo a acelerar la recuperación ambiental de las playas, sino también a generar ingresos para decenas de familias cuya actividad económica podría verse afectada por la contaminación registrada en el litoral.
DEMANDAN COMPENSACIONES Y OBRAS PARA LA COMUNIDAD
Más allá de las tareas de limpieza, los habitantes adelantaron que buscarán que las autoridades y la empresa petrolera impulsen acciones de largo plazo en beneficio de Salinas del Marqués.
Entre las demandas planteadas se encuentran obras de infraestructura y proyectos de desarrollo comunitario que permitan compensar los impactos que, afirman, ha generado la actividad petrolera en la zona durante los últimos años.
Los asistentes coincidieron en que el nuevo derrame representa una oportunidad para abrir una discusión más amplia sobre la atención de los daños acumulados y la necesidad de implementar medidas que eviten que episodios similares continúen repitiéndose en la costa de Salina Cruz.











































