El histórico primer concurso de ingreso a licenciatura aplicado 100% en línea por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha puesto a prueba la eficacia de sus controles tecnológicos para detectar ayuda externa. Tras la publicación de los resultados del proceso 2026, los datos oficiales revelaron un fenómeno atípico: los puntajes mínimos de ingreso se dispararon considerablemente en múltiples carreras, aun cuando la cantidad de aspirantes que presentaron la prueba disminuyó.
Ante esta situación, el pasado 21 de julio, el rector de la Máxima Casa de Estudios, Leonardo Lomelí, ordenó la integración de una comisión técnica y la elaboración de un informe exhaustivo para auditing y revisar a fondo los datos y el procedimiento de aplicación.
MENOS ASPIRANTES, PERO ACIERTOS MÍNIMOS MÁS ALTOS: LAS CIFRAS DEL SALTO
El corte no es una calificación aprobatoria fijada con anterioridad, sino el puntaje obtenido por la última persona que alcanza un lugar disponible. Sorprendentemente, carreras con menor presión por cupo registraron incrementos drásticos en las respuestas correctas exigidas (de un total de 120 reactivos):
- Arquitectura (CU): Con la misma oferta de 250 lugares y 750 sustentantes menos que en 2025 (bajó de 4,782 a 4,032), el puntaje mínimo escaló de 96 a 108 aciertos.
- Derecho (CU): Pese a ofertar 30 lugares más y recibir 1,001 aspirantes menos, el corte mínimo subió de 89 a 105 aciertos.
- Ingeniería de Minas y Metalurgia: Con apenas 15 aspirantes más que el año anterior, el mínimo pasó de 62 a 90 aciertos (un salto de 28 respuestas correctas).
- Fisioterapia (ENES León): Recibió 40 aspirantes menos, pero su corte pasó de 61 a 89 aciertos.
- Ingeniería Petrolera: Aumentó solo 21 aspirantes y su corte saltó de 72 a 98 aciertos.
- Médico Cirujano (Facultad de Medicina): Con un volumen de más de 13,600 sustentantes, el mínimo subió de 114 a 117 aciertos.
VIGILANCIA DIGITAL Y LOS LÍMITES DE LA SUPERVISIÓN EN CASA
Entre el 23 de mayo y el 10 de junio de 2026, la UNAM registró 158,712 aplicaciones efectivas para seleccionar a 21,962 estudiantes. La prueba se realizó desde computadoras personales mediante un navegador seguro que bloqueaba otras aplicaciones, sumado a la grabación continua por cámara web y micrófono procesada por algoritmos de Inteligencia Artificial.
A pesar de estas medidas, expertos en autenticación e identidad digital señalan los límites técnicos del entorno doméstico:
“La cámara va a cubrir cierto campo y no vas a poder controlar todo el ambiente. Una segunda computadora o un teléfono pueden usarse fuera del ángulo de la webcam”, explicó en entrevista Patricio Castrejón, experto de la firma tecnológica Xira.
Aunque la UNAM canceló el proceso de ingreso a cerca del 2% de los sustentantes por conductas no permitidas (tras iniciar con bloqueos del 0.89% en las primeras jornadas), la institución no ha desglosado públicamente las tasas de falsos positivos o negativos ni la cantidad total de alertas algorítmicas descartadas.
DENUNCIA PENAL Y PASOS A SEGUIR POR LA UNAM
La transición al formato remoto —defendida por su capacidad para dar acceso a aspirantes de provincia o del extranjero sin gastos de traslado— también enfrentó intentos de fraude organizado. El pasado 3 de julio, la UNAM presentó una denuncia penal tras detectar a redes de personas y empresas que ofrecían servicios fraudulentos para resolver la prueba.
La comisión técnica universitaria evaluará la relación entre las métricas de vigilancia digital que sustentaron las cancelaciones y el inusual incremento en las curvas de rendimiento académico. Mientras tanto, la UNAM comenzó a dar citas a los aspirantes sancionados que solicitaron revisar las evidencias que motivaron la anulación de sus exámenes.








































