La identificación del ingeniero Pablo Osorio Sánchez terminó luego de más de cinco meses de su desaparición. El joven, originario de Tlaxiaco, fue identificado como una de las víctimas localizadas en fosas clandestinas del municipio de La Concordia, Sinaloa, donde desapareció el 23 de enero de 2026 junto con otros diez trabajadores de la empresa CICAR. La identificación de sus restos se realizó el miércoles 1 de julio en el Centro Médico Forense Federal, poniendo fin a la incertidumbre que durante meses enfrentó su familia, la cual impulsó una búsqueda incesante para conocer su paradero.
El cuerpo será trasladado a su comunidad natal, El Vergelito, en Tlaxiaco, Oaxaca, donde familiares y amigos le darán el último adiós. Se prevé que el velorio inicie el próximo 4 de julio y que un día después sea sepultado en el panteón municipal del Barrio San Pedro.
Maurilio Santiago Reyes, director del CEDHAPI, recordó que el pasado 2 de abril la Fiscalía General de la República (FGR) citó a Socorro Osorio Sánchez, madre del ingeniero, para notificarle sobre el hallazgo de restos humanos que correspondían al denominado “indicio C”, localizado en una de las dos fosas clandestinas descubiertas en la comunidad de El Verde, en el municipio de La Concordia.
Los dictámenes científicos incluyeron estudios de medicina forense, odontología forense, antropología física, criminalística de campo y genética. Sin embargo, la familia expresó entonces sus dudas sobre la suficiencia de las pruebas y solicitó la intervención de la Comisión Nacional de Búsqueda para contar con una segunda opinión antes de aceptar la identificación.
Fue hasta el 1 de julio cuando Socorro Osorio acudió nuevamente al Centro Médico Forense Federal, donde finalmente confirmó que los restos pertenecían a su hijo.
Pablo Osorio Sánchez fue hallado en la misma fosa que los hermanos Sánchez Rodríguez, quienes visitaron Mazatlán, pero fueron levantados en su regreso a Querétaro





































