A raíz de la denuncia pública de la cantautora oaxaqueña Ana Díaz, en la que da a conocer que la Secretaría de las Culturas y Artes (Seculta) la excluyó de las próximas fiestas de Guelaguetza, otros artistas del estado de han sumado a las quejas en contra de funcionarios de la dependencia que encabeza Flavio Sosa Villavicencio por frenar su participación y promoción, además de carecer de las habilidades que requieren sus puestos.
Las quejas son principalmente en contra del director de Programación Artística y Cultural, Feliciano Marín, y de la directora de Desarrollo de las Artes y las Artesanías, Dolores del Rosario López Vásquez (Rosario López). A esta última, por frenar la participación de otros artistas o condicionarla para promoverse como cantante.
La veracruzana
Incluso, a Rosario la han acusado de presentarse como cantante oaxaqueña o de la región Istmo de Tehuantepec, cuando en realidad es originaria de Minatitlán, Veracruz (para lo cual han compartido copia de su acta de nacimiento). Asimismo, denunciaron que presume nexos con la familia del gobernador Salomón Jara Cruz y su esposa Irma Bolaños para promoverse en los eventos. Entre estos los que realiza el sistema DIF estatal, por ejemplo, durante la pasada edición del evento “Desde mis raíces con sus sabores” (en más fiestas de Guelaguetza 2025).
Entre los artistas que denunciaron públicamente a Rosario López y a Feliciano Marín están el cantante Ricardo Amadeus, ganador del primer concurso de la Canción Oaxaqueña (2024). En la publicación de Díaz, Ricardo contó que le “dejaron de hablar solamente porque reclamé a Rosario y a Feliciano que se me indemnizaran por haberme hecho viajar de un día a otro de Xalapa a Oaxaca por petición especial, para la inauguración del Parque Bicentenario (Primavera), donde al final ni siquiera toqué y me tuvieron esperando para mi presentación”.
Querían tequio artístico

En su denuncia, el intérprete narró que incluso le pidieron tequio, pero no aceptó sino que les dio una tarifa “de descuento porque argumentaban que no tenían dinero (como siempre) y aún así respingaron. Después de eso me dejaron de hablar. Quesque porque soy conflictivo (solo por reclamar que me pagaran mi viaje y mis honorarios acordados)”.
Al señalar que los cargos en la dependencia son por “compadrazgos”, Amadeus lamentó que a los artistas oaxaqueños no se les dé el lugar que merecen.
En la publicación de Ana Díaz, otras y otros artistas compartieron estar en una situación similar de exclusión y que en la actual administración los artistas oaxaqueños no son prioridad. En 2025, por ejemplo, el concierto de la cantante zapoteca Natalia Cruz en el parque Primavera careció de las condiciones técnicas, por lo que se presentaron muchas fallas.
Funcionario negligente
En el caso de Feliciano Marín, otras de las denuncias en su contra datan al menos desde el 2023, cuando docentes del Taller de Artes Plásticas Rufino Tamayo también pidieron su destitución por omitir las necesidades del espacio.
Antes de Ana Díaz, la Seculta también ha dejado fuera de las fiestas de Guelaguetza al Grupo Folklórico de Oaxaca, que iba a presentar el espectáculo Bani Stui Gulal (Repetición de lo antiguo), referente a los antecedentes de los Lunes del Cerro.
Según el secretario, Flavio Sosa Villavicencio, esta no es una exclusión sino ajuste por reducción del presupuesto, luego de que la pasada edición de Guelaguetza fue cuestionada por los conciertos millonarios de Rubén Blades, Sidharta y Lila Downs (10 millones, 3.6 y 3.7 millones, respectivamente) o el que dio Julión Álvarez antes (con costo de 12.7 millones de pesos).
Sin embargo, aunque ha asegurado que ahora no habrá conciertos millonarios, también se ha limitado la participación de las y los artistas oaxaqueños, como confirman las denuncias públicas.










































