A casi dos años de concluir su mandato, Andrés Manuel López Obrador volvió al debate público con un extenso pronunciamiento en el que defendió a la presidenta Claudia Sheinbaum, acusó a sectores del gobierno estadounidense de intentar influir en la política mexicana y lanzó duras críticas contra lo que calificó como una nueva ofensiva intervencionista de Washington.
Desde su residencia en Palenque, Chiapas, el exmandatario difundió un documento en el que atribuye las recientes tensiones entre México y Estados Unidos a intereses políticos y electorales, más que a una auténtica preocupación por problemas como la migración o el narcotráfico.
“Se trata de un asunto de carácter político y electoral”, sostuvo López Obrador al referirse a las acciones emprendidas por autoridades estadounidenses contra México.
RESPALDO TOTAL A SHEINBAUM
El eje central del mensaje fue el respaldo absoluto a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien describió como una gobernante eficaz y prudente frente a las presiones provenientes del exterior.
López Obrador afirmó que las críticas y señalamientos dirigidos hacia la actual administración tienen como objetivo debilitar al movimiento político que encabeza Morena y favorecer a sus adversarios.
Según el exjefe del Ejecutivo, existe una estrategia para intentar reconstruir condiciones políticas que permitan el regreso de gobiernos subordinados a intereses extranjeros. En ese contexto, aseguró que algunos funcionarios estadounidenses buscan influir en la vida pública mexicana utilizando como argumento el combate al narcotráfico y la migración.
Incluso fue más allá al señalar que “algunos funcionarios de Estados Unidos están tramando debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha en México”.
EL CAMBIO DE TRUMP, LA GRAN INCÓGNITA
Uno de los aspectos más llamativos del documento es la reflexión personal que hace sobre Donald Trump, con quien mantuvo una relación política durante su presidencia.
Lejos de centrar sus críticas directamente en el mandatario estadounidense, López Obrador expresó sorpresa por lo que considera una transformación radical en su actitud hacia México.
“El Trump de ahora es distinto al que traté”, escribió.
El exmandatario recordó que durante su gobierno ambos lograron acuerdos en materia comercial, migratoria y sanitaria, además de mantener una relación que, según su versión, estuvo marcada por el diálogo y la negociación.
“Aquel Donald Trump reconoció que los migrantes mexicanos eran trabajadores y contribuían al desarrollo de Estados Unidos”, recordó.
Por ello lanzó una pregunta que atraviesa todo su mensaje:
“¿Por qué cambió tanto, en pocos años, el presidente Trump?”.
EL CASO CIENFUEGOS Y LAS ACUSACIONES CONTRA AGENCIAS DE EU
Entre los episodios que evocó para ilustrar la complejidad de la relación bilateral destacó la detención en Estados Unidos del general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional.
López Obrador reiteró la versión que sostuvo durante su sexenio: que las acusaciones contra el militar respondieron a motivaciones políticas y no a pruebas sólidas.
“Se trataba de una represalia política fraguada para someter a una institución fundamental del Estado mexicano”, afirmó.
La declaración revive uno de los capítulos más controvertidos de la cooperación en materia de seguridad entre ambos países, un caso que tensó las relaciones diplomáticas y provocó cuestionamientos sobre el papel de agencias estadounidenses en territorio mexicano.
ADVIERTE RIESGOS POR CLASIFICAR A CÁRTELES COMO TERRORISTAS
Otro de los puntos centrales de su pronunciamiento fue la crítica a la clasificación de grupos criminales como organizaciones terroristas.
López Obrador recordó que durante su presidencia recomendó a Trump no adoptar esa medida, al considerar que abriría la puerta a acciones extraterritoriales de Estados Unidos.
A su juicio, etiquetar a los narcotraficantes como terroristas puede convertirse en una justificación para actuar fuera de los marcos legales internacionales.
“Con el simple señalamiento de narcoterrorista se cuenta con licencia para secuestrar, cazar y ajusticiar de manera extraterritorial a cualquier persona”, advirtió.
UN MENSAJE CON CARGA POLÍTICA
La reaparición pública de López Obrador ocurre en un momento de creciente tensión entre México y Estados Unidos y cuando la administración de Sheinbaum enfrenta nuevos desafíos en la agenda bilateral.
Aunque el documento mezcla recuerdos personales, defensa de su legado y respaldo político a la actual presidenta, también representa una crítica frontal a sectores del gobierno estadounidense y a quienes considera responsables del endurecimiento de la postura de Washington hacia México.
Sin embargo, el exmandatario evitó romper completamente con Trump. Por el contrario, atribuyó el cambio del presidente estadounidense a la influencia de asesores y colaboradores cercanos, e incluso expresó su deseo de que rectifique.
“Por el bien de todos, que regrese el otro Trump”, concluyó.
ENTRE LA DEFENSA DE LA SOBERANÍA Y LA POLÉMICA
El pronunciamiento reabre un debate histórico sobre los límites de la cooperación bilateral y la constante tensión entre seguridad, migración y soberanía nacional. Mientras simpatizantes del obradorismo interpretan el mensaje como una defensa firme de México frente a presiones externas, sus críticos podrían verlo como una nueva confrontación discursiva con Washington y una intervención política directa en el gobierno que él mismo ayudó a construir.
Lo cierto es que, con este documento, López Obrador demuestra que, pese a su retiro formal de la vida pública, su voz continúa teniendo peso en la discusión política nacional y en la narrativa de la relación México-Estados Unidos.
Desde Palenque, Chiapas, Andrés Manuel López Obrador defendió la gestión de Claudia Sheinbaum y expresó su preocupación por el endurecimiento de la política estadounidense encabezada por Donald Trump.










































