En Oaxaca, la población oaxaqueña gasta más en bebidas no alcohólicas como agua simple y mineral; refrescos y bebidas carbonatadas, que en el consumo de leche.
De acuerdo a la última Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2024 se tuvo un gasto promedio por hogar de 516 pesos trimestrales en la compra de bebidas no alcohólicas, superior a los 303 pesos en leche.
Lo mismo sucede en gran parte del país, donde los mexicanos gastan hasta el doble en refrescos, agua simple o mineral, que en el consumo de leche.
De manera reciente, el presidente de la Cámara Nacional de Industriales de la Leche (CANILEC), Jorge Lozano, expuso que el mexicano consume casi 20 litros más de refresco que de leche al año, que representa una diferencia de 11%.
El reto, consideró, es incrementar el consumo de productos lácteos en el país, sobre todo para la dieta de las infancias y adolescencias, porque cada mexicano consume 148 litros de leche al año, inferior a los 166 litros de refresco en el mismo periodo.
El constante consumo de bebidas azucaradas no solo en la entidad, sino en el resto del país, de acuerdo al sector salud, generan el aumento de sobrepeso y obesidad, así como de otras enfermedades como la diabetes e hipertensión.
Así también, en Oaxaca, se gasta un promedio por hogar de manera trimestral de 3 mil 368 pesos en productos ricos en calorías, carbohidratos y grasas, cuando en frutas, verduras y legumbres apenas rebasa los mil 700 pesos.
La mala alimentación se suma a la falta de ejercicio en la mayoría de la población, lo cual genera mayores riesgos a la salud, sobre todo en personas adultas mayores y con enfermedades crónico degenerativas.







































