En Oaxaca, la crisis de desaparición atraviesa una invisibilización de las personas desaparecidas, lo cual es muy preocupante, señaló Edith Olivares Ferreto, directora ejecutiva de Amnistía Internacional.
Al citar el libro “Las Ausentes”, de las periodistas oaxaqueñas Diana Manzo y Juana García, la representante de Amnistía subrayó que la entidad no solo atraviesa un problema de desapariciones sino también “es una desaparición que claramente está marcada por temas étnicos. Es decir, hay una exclusión de las mujeres afromexicanas y de las mujeres indígenas en toda la política de búsqueda”.
Olivares Ferreto apuntó que el estado de Oaxaca “no está buscando a las personas que desaparecen en los territorios, sobre todo en los territorios con alta población indígena y afromexicana. Nuestro llamado y acompañamiento es en ese sentido, hacer visible que las personas indígenas y afromexicanas también están desapareciendo en México”.
Este viernes, la organización internacional presentó en la ciudad de Oaxaca un informe en el que analiza el primer año de gobierno de la presidenta del país, Claudia Sheinbaum Pardo, principalmente en materia de derechos humanos
La directora ejecutiva de Amnistía destacó que aunque hay avances como el que por primera vez hay una mujer al frente del país y se ha reducido la pobreza, además de que hay una ampliación de los derechos de las mujeres a decidir o se avanza en el reconocimiento del matrimonio igualitaria, también persisten retos en materia de derechos humanos.
EL EJECUTIVO MINIMIZA LA DESAPARICIÓN
Entre estos la crisis de desaparición de personas y ante la cual el ejecutivo ha minimizado el problema. Actualmente, dijo, en el país hay más de 134 mil personas desaparecidas, una cifra que coincide con los señalamientos de organismos internacionales como el Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
En esta crisis, también destacó que hay tres grandes retos o problemas, uno de ellos el número de personas desaparecidas. Otro es que el Estado Mexicano no busca a las personas desaparecidas y terminan siendo las familias, principalmente las mujeres, quienes tienen que salir a buscarlos. “Más del 90 por ciento de quienes buscan a personas desaparecidas son mujeres, madres, hijas, esposas, que están incluso haciendo búsquedas en campo y que en esos búsqueda están siendo colocadas en riesgo por parte del Estado”, dijo.
Finalmente, otro problema es la falta de identificación de los más de 72 mil cuerpos sin identificar, que están en manos del Estado Mexicano, muchos desde hace más de una década, lo que implica a más de la mitad de las personas desaparecidas.
Además de las desapariciones, destacó que otro problema son las reformas regresivas en el poder judicial, que ponen en riesgo el acceso a la justicia. Asimismo, la profundización de la militarización de la seguridad pública. “Apenas llegó Claudia Sheinbaum se aprobaron reformas que establecen que la Guardia Nacional es una fuerza armada, en este momento en el país no tenemos una corporación civil a cargo de la seguridad pública”.










































