La tortilla es el corazón de la gastronomía nacional y una pieza infaltable en las mesas de los hogares mexicanos. Por ello, el simple rumor de un incremento en su costo provoca de inmediato sudor frío en millones de familias, taquerías y comercios que cuidan meticulosamente el presupuesto de la quincena.
Ante la incertidumbre colectiva, el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) rompió el silencio y aseguró que, por ahora, no se prevé un aumento fuerte o descontrolado en el precio del alimento más importante de la dieta mexicana. El temido “tortillazo” masivo, afortunadamente, todavía no llega.
EL PRECIO REAL: HUBO AJUSTES MÍNIMOS, PERO SE EVITÓ UN GOLPE PEOR
Durante una conferencia de prensa conjunta con la Concanaco Servytur, Homero López García, presidente del CNT, explicó que el sector ha realizado esfuerzos monumentales para evitar incrementos severos, llegando incluso a absorber costos operativos durante los últimos tres años.
La respuesta corta para los consumidores es: sí hubo modificaciones, pero pudieron ser muchísimo peores. El líder del sector detalló lo siguiente:
- Recientemente se registraron ajustes de entre 1 y 2 pesos en el kilo de tortilla en distintas regiones del país.
- Sin embargo, el incremento real que debió haberse aplicado por la inflación de insumos rondaba el 13.36%.
- De no haberse contenido los costos internos, el kilo de tortilla ya estaría rozando los 30 pesos a nivel nacional.
¿CÓMO LOGRARON FRENAR EL AUMENTO A 30 PESOS POR KILO?
De acuerdo con López García, existen factores clave en el mercado y alianzas estratégicas que salvaron el bolsillo de los mexicanos:
- Insumos estables: Afortunadamente, el maíz no alcanzó niveles históricos altos en sus precios internacionales.
- Harina sin picos: El precio de la harina de maíz se comportó de manera “inusual”, sin registrar los aumentos agresivos de años anteriores.
- Maromas financieras de la industria: El CNT pactó acuerdos clave con empresas gaseras, fabricantes de maquinaria y proveedores de refacciones para reducir los costos dentro de la cadena de producción.
En otras palabras: las tortillerías tradicionales están haciendo auténticos malabares financieros para que los mexicanos puedan seguir disfrutando de sus tacos sin tener que hipotecar la casa.

NO HABRÁ SUBSIDIOS: SE APUESTA POR ALIANZAS ESTRATÉGICAS
El presidente del CNT rechazó de forma contundente la posibilidad de implementar subsidios gubernamentales directos para congelar los precios. Según argumentó, un apoyo de esa magnitud le costaría miles de millones de pesos al gobierno y no garantizaría una solución permanente para el sector.
En su lugar, el plan consiste en fortalecer de manera interna a las más de 125 mil tortillerías del país, un sector económico crucial que genera alrededor de 550 mil empleos directos.
GOBIERNO Y COMERCIO BUSCAN ESTABILIDAD A LARGO PLAZO
El objetivo principal de la industria es claro: evitar que los aumentos terminen golpeando de lleno la economía popular. “Las acciones del CNT buscan equilibrar los costos y evitar que el aumento de precios se refleje en el bolsillo del consumidor”, puntualizó López García.
Por su parte, Octavio de la Torre, presidente de la Concanaco Servytur, confirmó que actualmente existe una mesa de trabajo activa con el Gobierno Federal. El propósito de este diálogo es diseñar mecanismos sólidos que ayuden a mantener estable el precio de la canasta básica.
En México, la tortilla no acompaña a la comida; la comida acompaña a la tortilla. Por el momento, el sector da un parte de tranquilidad: no viene un incremento desmedido, por lo que los tacos, las quesadillas y los chilaquiles pueden respirar tranquilos.








































