Diego Luna vivió un momento histórico para el cine mexicano en la 79.ª edición del Festival de Cannes. Su nueva película, “Ceniza en la boca”, provocó una ovación de pie que se extendió por cinco minutos tras la proyección en la sala Buñuel, en presencia de público, prensa y colegas.
La película, dirigida y coescrita por Luna, es una adaptación de la novela homónima de Brenda Navarro (2022) y marca el cuarto largometraje de ficción del cineasta. El prolongado aplauso evidencia el creciente reconocimiento internacional del cine mexicano y la capacidad de sus historias para conectar con audiencias globales.
AUSENCIAS Y VÍNCULOS FAMILIARES
La trama sigue a Lucila (Anna Díaz), de 21 años, quien viaja desde México a España con su hermano Diego (Benny Emmanuel) para reencontrarse con su madre Isabel (Adriana Paz) tras ocho años de separación. La historia se desarrolla entre Ciudad de México, Madrid y Barcelona, abordando temas como el desarraigo, la identidad y las tensiones familiares derivadas de la migración.
Luna explicó que el eje central de la cinta son las “ausencias” y cómo las decisiones moldean las relaciones entre padres e hijos. Durante la función, dedicó el filme a sus hijos y recordó a su padre:
“Hace dieciséis años fue mágico lo que pasó aquí al presentar una película de padres ausentes… Este año ya no está en la sala porque ya no está con nosotros, pero también se la dedico a él y tengo la hermosa oportunidad de dedicársela a mi hija… porque esta película también trata de ausencias”.
ELENCO Y EQUIPO DETRÁS DEL ÉXITO
Junto a Luna, el elenco principal incluye a Anna Díaz, Benny Emmanuel, Adriana Paz, Luisa Huertas, Guillermo Ríos, Sergio Bautista, Teresa Lozano y Adriana Jacomé. El guion fue escrito por Luna en colaboración con Abia Castillo y Diego Rabasa.
Entre los asistentes se encontraban figuras como Gael García y Alfonso Cuarón, quienes se sumaron a la celebración del estreno. La ovación prolongada reflejó tanto la fuerza de la narrativa como la relevancia de la producción en un escenario de proyección internacional.
UN IMPULSO PARA EL CINE MEXICANO
La recepción en Cannes confirma el interés global por historias mexicanas que combinan profundidad emocional con relevancia social.
Finalmente, Con Ceniza en la boca, Diego Luna refuerza la presencia de México en festivales de prestigio y demuestra que el cine nacional puede abordar temas universales sin perder identidad cultural.










































