Al igual que en diferentes estados del país, en Oaxaca también ha habido eco de las protestas del Sindicato Nacional de Restauradores (SINAR) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quienes exigen a las autoridades federales el respeto a sus derechos laborales.
Desde hace unos días, en el acceso al Museos de las Culturas de Oaxaca, en el centro de la capital oaxaqueña, permanece una lona en la que se acusa que las autoridades no cumplen sus compromisos. Por ello, con diferentes manifestaciones, han exigido que se firme ya el convenio de prestaciones 2025-2027.
“Desde el Museo de las Culturas de Oaxaca reclamamos el cumplimiento de los acuerdos establecidos”, señaló el sindicato en una publicidad en sus redes sociales sobre la protesta que se ha extendido a varios espacios administrados por el INAH en el país.
El reclamo se ha extendido al INAH, dirigido por Joel Omar Vázquez Herrera; pero también a la Secretaría de Cultura, a cargo de Claudia Curiel de Icaza, y a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Tras el mitin del 23 de abril de 2026 en las oficinas del INAH, el sindicato dijo que “si bien se registraron avances y se acordó una fecha para la firma del Convenio de Prestaciones de la rama de Restauración, en el SINAR no estamos conformes”, ya que “no existe garantía real de cumplimiento de nuestros derechos laborales”.
El sindicato advirtió que no dará un paso atrás hasta que las autoridades cumplan íntegramente sus compromisos.
Presupuesto afecta la seguridad
A raíz del tiroteo del pasado lunes en la zona arqueológica de Teotihuacán, el sindicato también se pronunció por la falta de presupuestos del INAH que no solamente afecta sus derechos laborales sino la seguridad de las y los visitantes.
“Lo ocurrido el 20 de abril no es un hecho aislado, es la consecuencia de años de desatención presupuestal al sector cultural. El cuidado de los bienes culturales y, sobre todo, de las personas en su entorno, se sostiene en el trabajo de custodios, restauradoras y restauradores, personal de mantenimiento, de vigilancia, de investigación y de servicios. Sin presupuesto, sin plazas, sin equipo y sin condiciones laborales dignas, ese trabajo se vuelve inviable, con consecuencias sobre las herencias culturales y lo más importante, sobre la comunidad usuaria”, apuntó.







































