TEHUANTEPEC, Oaxaca.— Apenas transcurridas unas horas de la firma del Pacto por La Paz en Juchitán, un nuevo hecho violento sacudió la región del Istmo, evidenciando la complejidad del panorama en materia de seguridad. La ejecución de un hombre en la vía pública contrasta con los esfuerzos institucionales por contener la violencia.
La víctima fue identificada como Alexis Villalobos, conocido como “El Chato”, quien fue atacado a balazos la noche del miércoles en la calle 5 de Febrero, esquina con Eloísa Betanzos, en la cuarta sección de Santa Cruz Tagolaba.
ATAQUE DIRECTO Y SIN DETENCIONES
De acuerdo con los primeros reportes, el ataque ocurrió de manera directa. En el sitio se localizaron múltiples casquillos percutidos de arma de grueso calibre, lo que apunta a un acto premeditado. A unos metros del cuerpo se encontraba un mototaxi con número económico NoEco-32, unidad que presuntamente era utilizada por la víctima para trabajar.
Hasta el momento, no hay personas detenidas por este crimen, lo que refuerza la percepción de impunidad que prevalece en la zona.
RESPUESTA OFICIAL Y VACÍOS EN LA SEGURIDAD
Elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno, junto con personal de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, acudieron al lugar para realizar las diligencias correspondientes. Sin embargo, la intervención ocurrió después del ataque, sin que se lograra evitar el desenlace.
Este hecho ocurre en un contexto en el que el gobierno estatal, con respaldo de fuerzas federales como la Marina, busca fortalecer estrategias de pacificación. No obstante, la continuidad de actos violentos cuestiona la efectividad inmediata de dichas acciones.
FAMILIARES RETIRAN EL CUERPO
En una escena que refleja la desconfianza hacia las autoridades, familiares de la víctima retiraron el cuerpo del lugar y lo trasladaron a su domicilio, también en Santa Cruz Tagolaba.
Este tipo de acciones, usuales en algunos municipios del Istmo de Tehuantepec, evidencian las tensiones entre ciudadanía e instituciones. Y la falta de autoridad para llevar a cabo correctamente los protocolos de investigación criminal.
VIOLENCIA QUE PERSISTE
Finalmente, el homicidio de “El Chato” no solo representa un hecho aislado, sino un síntoma de la inseguridad que persiste en el Istmo de Tehuantepec. La cercanía temporal con el pacto por la paz subraya el desafío que enfrentan las autoridades para traducir acuerdos en resultados tangibles.






































