En un despliegue táctico que rompió la calma en la colonia Barrio Nuevo, elementos de la Secretaría de Marina y la Fiscalía General del Estado (FGEO) lograron la captura de cinco sujetos y el aseguramiento de un centro de operaciones ilícitas. La intervención, que incluyó persecuciones y un cateo domiciliario, asestó un duro golpe a las estructuras delictivas que operan en la zona norte del Istmo.
CERCO EN BARRIO NUEVO
Todo comenzó durante recorridos de vigilancia cuando las fuerzas del orden detectaron dos vehículos sospechosos. Al interceptar la primera unidad, los uniformados hallaron un cargamento de “cristal” y cocaína ya dosificado para su venta.
La tensión aumentó al revisar el segundo automóvil, donde el hallazgo fue mayor: además de decenas de dosis de polvo blanco, los ocupantes escondían una pistola, siete cargadores y más de 200 cartuchos útiles. En total, cinco hombres fueron sometidos y arrestados en el lugar tras no poder justificar la posesión del armamento y las sustancias.
UNA “GUARIDA” AL DESCUBIERTO
Tras las detenciones, las investigaciones llevaron a las autoridades hasta un inmueble en la misma colonia. Mientras la Infantería de Marina establecía un estricto cerco de seguridad perimetral para evitar fugas o rescates, agentes de la Fiscalía ejecutaron una orden de cateo.
En el interior de la vivienda, los peritos localizaron una verdadera bodega de estupefacientes: Ocho paquetes grandes de marihuana y 164 bolsitas listas para su distribución; 15 paquetes de cristal y dosis individuales; cargadores abastecidos, cartuchos de diversos calibres y equipo táctico militar.
RUMBO A LA JUSTICIA
Tanto los cinco detenidos como el cargamento de droga, los vehículos y el equipo táctico fueron trasladados bajo un fuerte dispositivo de seguridad para ser puestos a disposición del Ministerio Público. Se espera que en las próximas horas se determine su situación jurídica, mientras las autoridades mantienen la vigilancia en la zona ante posibles represalias.





































