Un paro nacional indefinido, convocado por transportistas y productores del campo, amenaza con impactar la movilidad y el abasto en gran parte del país. La protesta, que inicia a las 07:00 horas, apunta directamente a la inseguridad, la crisis económica y la falta de respuestas del Gobierno federal.
Una movilización de alcance nacional
La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), junto con el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, encabezan esta movilización que se define como pacífica pero indefinida.
El movimiento tendrá presencia en al menos 20 estados, con bloqueos parciales, toma de casetas y concentración en puntos estratégicos de la red carretera nacional, lo que anticipa afectaciones significativas en la circulación.
Las razones detrás del paro
El descontento no es reciente, pero sí acumulativo. Las organizaciones señalan cuatro ejes críticos:
- Inseguridad extrema: robos, extorsiones, agresiones e incluso homicidios contra operadores en carreteras federales.
- Crisis económica: aumento sostenido en costos operativos —especialmente el diésel— y falta de apoyos al campo.
- Corrupción: denuncias de extorsión en retenes y puntos de revisión.
- Falta de resultados: mesas de diálogo previas sin acuerdos concretos.
- Este contexto, aseguran, ha llevado al límite tanto a transportistas como a productores agrícolas.
Carreteras y estados en la mira
Entre las rutas más afectadas se encuentran algunas de las más transitadas del país:
- Autopistas clave: México–Querétaro, México–Puebla, México–Cuernavaca, México–Pachuca y México–Guadalajara.
- Estados con presencia relevante: Sonora, Sinaloa, Zacatecas, Michoacán, Jalisco, Puebla, Tlaxcala, Guanajuato y Veracruz.
- Las acciones contemplan bloqueos intermitentes, lo que podría generar cuellos de botella prolongados en corredores logísticos esenciales.
Demandas: seguridad, costos y justicia para el campo
Los convocantes han delineado un pliego de exigencias concreto:
- Seguridad permanente en rutas federales y creación de zonas seguras de carga conectadas a sistemas C5/C4.
- Reducción de cargas fiscales al diésel, uno de los principales insumos del sector.
- Combate frontal a la corrupción y eliminación de la extorsión en carreteras.
- Condiciones justas para el campo, incluyendo el pago de adeudos y mejores esquemas de comercialización.
“Sin transporte y sin campo no hay alimentos”
El mensaje central del movimiento es contundente: la cadena de suministro depende de ambos sectores.
Las organizaciones buscan visibilizar el riesgo de un posible desabasto nacional, y han hecho un llamado directo a la presidenta Claudia Sheinbaum para instalar una mesa de diálogo que derive en soluciones inmediatas.
Un conflicto que escala
Más allá de los bloqueos, el paro refleja una tensión estructural: la fragilidad del sistema logístico y productivo frente a la inseguridad y los costos crecientes.
Si no hay acuerdos en el corto plazo, el impacto podría trascender las carreteras y sentirse en mercados, precios y disponibilidad de alimentos en todo el país.











































