La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), dio a conocer que después de la genética y el entrenamiento, la nutrición es el factor más importante para alcanzar un podio.
Especialistas en la materia indicaron que para que un atleta destaque en el alto rendimiento, deben converger múltiples factores, los cuales trabajan a manera de engrane por un fin común: que el deportista alcance su mejor versión y máximo potencial, uno de ellos: la nutrición.
Para ello, el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR), perteneciente a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), destaca a nivel Latinoamérica por estar a la vanguardia con un equipo médico y de profesionales de la salud en diversas especialidades que se encuentran al servicio de los atletas las 24 horas del día.
“La nutrición es fundamental para el ser humano y específicamente para el atleta de alto rendimiento. Es un factor clave, justamente para lograr sus capacidades máximas de rendimiento físico, de salud, de recuperación, prevenir lesiones entre muchos otros aspectos más”, explicó Cristina Plascencia, nutrióloga de la CONADE.
Se utiliza la tecnología y pruebas médicas con las que se trabaja en la institución; se encuentra el DXA, un procedimiento que mide la cantidad de calcio y otros minerales presentes en los huesos por medio de rayos X, lo que permite la detección de riesgos y la prevención de lesiones. Este procedimiento también mide la composición corporal, masa grasa y masa magra en partes específicas del cuerpo.
“No es tan fácil adquirirlo. Es un equipo sofisticado, reconocido por ser el estándar de oro para la evaluación de la composición corporal, para detectar problemas como la osteoporosis y, específicamente, para atletas de alto rendimiento brinda parámetros al desglosar el porcentaje de masa magra, la masa grasa y densidad mineral ósea”, detalló.

Cristina Plascencia agregó que el DXA permite, a su vez, hacer ajustes en los planes de alimentación, ya que dependiendo la densidad mineral ósea se puede predecir riesgo de fracturas, fracturas por estrés o lesiones.
Sin embargo, al ser densitometría dual de rayos X emite un poco de radiación, que no genera ningún daño al atleta, pero deben de espaciar las pruebas, hacerlas cada cuatro a seis meses máximo.
Además compartió que la evaluación por medio del DXA se complementa con la antropometría: la técnica para evaluar el tamaño, las proporciones y la composición del cuerpo humano por medio de la medición estandarizada de variables como el peso, la talla, envergadura, pliegues, perímetros y diámetros, siguiendo el protocolo de la ISAK (Sociedad Internacional para el Avance de la Cineantropometría).
“Son aspectos totalmente particulares en cada uno de ellos, nos permite analizar el porcentaje de masa grasa, masa muscular, masa ósea e incluso tener también ciertos índices de rendimiento y de salud. La antropometría mide algo que el DXA no hace, por eso se complementan”, comentó.
A diferencia del DXA, la antropometría se programa de forma más recurrente dependiendo de los objetivos del atleta, aproximadamente cada tres a cuatro semanas.
Esta primera entrega del serial de la nutrición muestra su alto nivel de importancia en la preparación y desempeño del atleta, hablamos alrededor de un 60, 70 por cierto, debemos trabajar y reforzar esa parte porque finalmente es el combustible del cuerpo.
La nutrición no sólo es comer, es qué cómo, en qué momento, qué estrategias implementar para marcar esa diferencia. Marca 100 por ciento la diferencia entre ganar o no una medalla.







































