Un grupo de investigadores mexicanos desarrolla una nueva vía para tratar la hipertensión arterial: un parche capaz de liberar medicamento de forma continua a través de la piel, evitando las molestias asociadas a los tratamientos tradicionales.
El proyecto, aún en fase experimental, busca ofrecer una opción menos invasiva y más cómoda para pacientes que requieren control constante de la presión arterial, una de las enfermedades crónicas más extendidas en el país.
TECNOLOGÍA BASADA EN MAÍZ Y MICROAGUJAS
El sistema está diseñado a partir de zeína, una proteína derivada del maíz, que permite crear estructuras biocompatibles y biodegradables. A través de esta base se desarrollan parches y microagujas que contienen amlodipino, un fármaco utilizado comúnmente para tratar la hipertensión.
Esta tecnología permite que el medicamento se libere de manera controlada y prolongada, facilitando su absorción directa al torrente sanguíneo sin pasar por el hígado, lo que reduce efectos secundarios como molestias gastrointestinales.
Además, los desarrolladores destacan que el material utilizado no solo es eficiente, sino también amigable con el medio ambiente.
EFECTO PROLONGADO Y MENOS RIESGOS
Uno de los principales objetivos del proyecto es lograr que una sola aplicación tenga efecto durante varios días, incluso hasta una semana, lo que podría mejorar significativamente la adherencia de los pacientes al tratamiento.
La liberación constante del fármaco ayudaría a evitar variaciones bruscas en la presión arterial, especialmente en casos donde las personas olvidan tomar sus medicamentos de forma regular.
Hasta ahora, el prototipo ha sido sometido a diversas pruebas físicas, químicas y biofarmacéuticas, además de ensayos en modelos de laboratorio, con resultados que validan su funcionamiento.
NO SUSTITUYE, PERO SÍ COMPLEMENTA
Los especialistas aclaran que esta innovación no pretende reemplazar los tratamientos actuales, sino complementarlos. Su principal valor radica en facilitar el seguimiento médico y ofrecer una alternativa más práctica, especialmente en pacientes con dificultades para mantener una rutina de medicación oral.
En situaciones de crisis hipertensiva, el parche podría funcionar como una herramienta adicional para estabilizar al paciente sin necesidad de múltiples dosis en poco tiempo.
UNA ENFERMEDAD SILENCIOSA Y EXTENDIDA
La hipertensión arterial continúa siendo uno de los mayores retos de salud pública. En México, una proporción significativa de la población adulta vive con esta condición, muchas veces sin saberlo, debido a la falta de diagnóstico oportuno.
El desarrollo de nuevas tecnologías como este parche refleja la necesidad de innovar en tratamientos que no solo sean efectivos, sino también accesibles y fáciles de usar, ante una enfermedad que suele avanzar sin síntomas evidentes y que está asociada a complicaciones graves.









































