Lo que debería ser un periodo de reflexión y descanso se transformó en una auténtica carnicería. La noche del viernes 27 de marzo, el Istmo de Tehuantepec fue escenario de una doble jornada de violencia extrema que cobró la vida de siete personas en ataques casi simultáneos, confirmando que la delincuencia organizada no da tregua ni en días santos. Luego, el domingo 29 de marzo, otra doble ejecución en la primera sección de Juchitán sembró el terror entre los vecinos.
MASACRE EN LA VENTA: ACRIBILLAN A UNA FAMILIA
El primer escenario del horror se ubicó en la población de La Venta. Sujetos provistos con armas de alto poder interceptaron a una familia a la salida hacia Unión Hidalgo. Sin piedad, los sicarios descargaron ráfagas de plomo, contabilizándose en la escena al menos 30 casquillos percutidos.
En el sitio perdieron la vida de forma instantánea Félix G.H. (30 años) y Fátima G.R.F. (23 años). Sin embargo, el hecho que ha desatado la indignación total de la comunidad fue el asesinato de Amira, una pequeña de tan solo seis años de edad, víctima colateral de la barbarie. Ante la demora de las autoridades, fueron los propios familiares quienes, en un acto de desesperación, ingresaron los cuerpos a su domicilio.

ATAQUE EN MATÍAS ROMERO: CUATRO EJECUTADOS EN “LAS FLORES”
Minutos después, la violencia se trasladó a la colonia Las Flores, en Matías Romero. Testigos narraron cómo sujetos a bordo de motocicletas arribaron a un establecimiento privado y abrieron fuego de manera directa contra un grupo de jóvenes que se encontraban en el lugar.
El ataque, descrito como “quirúrgico y letal”, dejó cuatro hombres muertos en la vía pública, identificados como Alexis R.C. (29 años), Carlos S.B. (23 años) y Gabriel G.H. (27 años). Una cuarta víctima falleció en el sitio, mientras que un joven de 21 años, David Alberto F.M., lucha por su vida en el hospital del IMSS bajo un pronóstico reservado.
EN JUCHITÁN: UN MOTOTAXISTA Y SU PASAJERA ULTIMADOS
La mañana del domingo 29 de marzo se tiñó de sangre al reportarse una doble ejecución en la intersección del callejón Charis y el callejón Angélica Pipi, en la Primera Sección de Juchitán de Zaragoza. Sujetos desconocidos interceptaron a las víctimas y abrieron fuego sin mediar palabra, dándose a la fuga con total impunidad.
En la escena del crimen, junto a un mototaxi del grupo “Simona Robles”, con número económico MT-015, quedaron los cuerpos inertes. El hombre fue identificado como Luis Ángel M., chofer de la unidad; mientras que la identidad de la mujer que lo acompañaba permanece como desconocida, sumando una cifra más a la ola de feminicidios y homicidios que azota al Istmo.
RESPUESTA INSTITUCIONAL Y CLIMA DE INSEGURIDAD
Pese al despliegue de elementos de la Policía Estatal, la Guardia Nacional y la Fiscalía General del Estado, no se reportan detenciones por ninguno de los tres multihomicidios. Los agresores lograron evaporarse entre las calles de la región, dejando tras de sí un clima de miedo que ha paralizado el inicio de las festividades religiosas.
La fiscalía ha iniciado las carpetas de investigación correspondientes, aunque para los habitantes del Istmo, la cifra de nueve muertos en un fin de semana es la prueba irrefutable de una estrategia de seguridad rebasada.







































