Luego que el gobierno de los Estados Unidos determinó enviar a los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en los aeropuertos, defensores de los derechos de migrantes han mostrado su preocupación por la posible detención de ciudadanos y ciudadanas de origen latino en el país vecino del norte.
Aunque aparentemente los agentes de migración fueron enviados para apoyar al departamento de Administración de Seguridad del Transporte, encargada de los controles de seguridad en los aeropuertos, la comunidad de migrantes teme detenciones y redadas.
“Aunque algunos expertos en materia migratoria en los Estados Unidos, señalan que es una estrategia del gobierno de Trump para evitar la llegada de personas del medio oriente, también está afectando a la comunidad latina porque ahora ya no quieren ir a los aeropuertos”, señaló José Luis Mendoza, quien promueve información jurídica sobre la defensa de los migrantes.
Añadió que desde el pasado lunes 23 de marzo, se ha detectado la presencia de los agentes del ICE en los diferentes aeropuertos, por lo que ya se reportaron las primeras detenciones de migrantes latinos.
“Estamos alertando a nuestros hermanos migrantes para que tomen sus precauciones porque están revisando de manera grupal a quienes vienen de otras nacionalidades, incluso se han reportado agentes vestidos de civil que abordan a los usuarios”.
Expuso que esta situación ha afectado a decenas de migrantes provenientes de los países de Latinoamérica desde México, Honduras, Guatemala, Venezuela, entre otros que laboran en las inmediaciones de los aeropuertos, pues ante el temor de ser detenidos deciden no acudir a sus centros laborales.
Para evitar violaciones a los derechos humanos, han establecido diversas redes de apoyo desde números de contacto para ser asesorados en caso de detenciones, hasta la instalación de Centros de Derechos Humanos.
Según datos de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), en el mes de enero de 2026 fueron deportados desde los Estados Unidos un total de 14 mil 690 migrantes mexicanos, de loa cuales mil 39 fueron oaxaqueños.







































