Cobrar con tarjeta de crédito o débito se ha convertido para varios comerciantes de la ciudad de Oaxaca en una oportunidad para no perder ventas, especialmente con visitantes extranjeros, pero también conlleva una comisión que deben de asumir otros, como las y los locatarios del mercado Benito Juárez.
En este mercado público del centro de la ciudad confluyen visitantes y clientes locales, pero también los nacionales y extranjeros que consumen en él desde alimentos hasta artesanías y diversos productos.
En los puestos de chapulines hay incluso quienes han operado por el cobro con alguna terminal de aplicación bancaria o de otra plataforma. Pero vendedoras como Guadalupe, que ofrece chapulines, sal de gusanito y semillas, no se han animado a implementar el cobro digital, lo que ha significado perder posibles ventas con los turistas nacionales y extranjeros, pero también con algún cliente local.
Temor y desconocimiento
“Vienen, pero lamentablemente no tengo para cobrar con tarjeta”, cuenta la vendedora, quien señala que es una buena opción, pero que ella por desconocimiento no lo implementa. “Necesito aprender a usarlo porque que tal que se me escapa un número… Ese es el temor que tenemos”, dice la comerciante, quien considera que es necesaria una capacitación para que ella y otros comerciantes empiecen con este tipo de cobro.
Para Guadalupe, otro temor que la limita es por las constantes noticias de que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) aplicará sanciones o medidas que podrían afectar a pequeños comerciantes como ella.
Aunque para varios representa la oportunidad para aumentar sus ventas, el cobro digital es también un arma de doble filo, comenta Maximiliano Ortiz Jiménez, propietario del local La Fuente de la Salud.
En este negocio familiar, ya se cobra con tarjeta y el locatario considera que es una facilidad para los clientes que no traen suficiente efectivo y quieren adquirir algo, principalmente turistas.
Sin embargo, en su negocio implica también el pago de comisiones por recibir pagos de tarjetas que no corresponden a la plataforma o banco de la terminal. Esta comisión, dice, la tiene que absorber el vendedor.
Para Ortiz, las comisiones limitan su margen de ganancias, aunque dependiendo de la plataforma de cobro también hay otros beneficios si el monto recibido mediante cobro digital se invierte. Además de que las plataformas han sacado promociones para nuevos comercios que adquieran las terminales, por ejemplo, el que el aparato sea gratuito al llegar a un monto de venta.





































