A casi un año del colapso del túnel “El Tornillo”, en la supercarretera Mitla–Tehuantepec, la reapertura de esta vía estratégica sigue sin fecha definida. Pese a su importancia para la conectividad entre los Valles Centrales y el Istmo, el proyecto permanece en etapa preparatoria, mientras crece la presión social.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, reconoció que el tema fue abordado durante la reciente visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a la región, aunque sin precisar cuándo iniciarán las obras de reconstrucción.
“SE TIENE QUE RECONSTRUIR”: GOBERNADOR
El mandatario explicó que el daño se originó por condiciones geológicas que provocaron el derrumbe:
“Por la falla geológica que tiene esa parte, pues se vino abajo… una serie de piedras y… cubrió el túnel”, señaló.
Añadió que la empresa Grupo Carso ya concluyó el proyecto ejecutivo, el cual contempla reemplazar el túnel por un viaducto:
“Ya estaba el proyecto ejecutivo y ahora está el derecho de vía para empezar con esa obra… se tiene que reconstruir. Va a ser un viaducto, o sea, un puente muy largo”.
Sin embargo, evitó establecer fechas concretas para el arranque de los trabajos.
ENTRE PROMESAS Y RETRASOS
La falta de un calendario claro revive cuestionamientos sobre la planeación de una obra que tardó décadas en construirse y que, tras su inauguración, funcionó apenas unos meses antes de quedar inhabilitada en junio de 2025, luego del impacto del huracán Erick.
Para muchos usuarios, la situación representa una inversión pública que aún no cumple su propósito, mientras la región continúa dependiendo de rutas alternas más largas y riesgosas.
PRESIÓN SOCIAL ANTE TEMPORADA CRÍTICA
Habitantes, transportistas y comerciantes han comenzado a exigir mayor rapidez en los trabajos, especialmente ante la cercanía de la temporada de lluvias y huracanes, así como de eventos clave como la Guelaguetza.
La supercarretera es considerada fundamental para la movilidad turística y comercial, por lo que su cierre prolongado impacta directamente en la economía regional.
UNA INFRAESTRUCTURA EN ESPERA
Finalmente, aunque el anuncio del viaducto plantea una solución técnica de gran escala, la ausencia de tiempos definidos mantiene la incertidumbre. Entre avances administrativos y demandas ciudadanas, la reapertura de la Mitla–Tehuantepec sigue siendo una promesa pendiente.







































