El asesinato de un notario en Oaxaca, ocurrido en 2023, volvió al centro de la escena tras la detención en Toluca de un presunto implicado que, pese a contar con una orden de aprehensión vigente, había logrado evadir la justicia mediante un amparo federal.
Se trata de Allan de Jesús C. R., notario con matrícula suspendida, señalado por su probable participación en el homicidio del fedatario José Ortiz Girón. Su captura no ocurrió por este delito, sino tras protagonizar un incidente en instalaciones públicas del Estado de México.
UN PRÓFUGO BAJO PROTECCIÓN LEGAL
Aunque un juez en Oaxaca había girado una orden de aprehensión en su contra, esta no pudo ejecutarse debido a un recurso legal que le permitió mantenerse en libertad. Este elemento evidencia las dificultades para hacer efectivas las órdenes judiciales cuando existen mecanismos de defensa que frenan su cumplimiento.
El caso refleja una constante en procesos de alto perfil: La capacidad de algunos implicados para retrasar la acción de la justicia, mientras continúan con actividades públicas.
DE OAXACA A TOLUCA: LA DETENCIÓN
El giro en el caso se dio cuando el notario fue localizado en la Consejería Jurídica del Estado de México, en Toluca, a donde acudió para exigir la reactivación de su patente.
No llegó solo. Lo acompañaban cinco exmilitares que fungían como escoltas y que portaban armas de fuego. Su ingreso en estas condiciones a una dependencia pública derivó en su detención inmediata por parte de elementos de seguridad.
Los exmilitares son investigados por portación de armas y resistencia, mientras que la situación del notario podría reactivar el proceso pendiente en Oaxaca.
UN CASO QUE SIGUE ABIERTO
A pesar de la detención, el proceso por el homicidio del notario en Oaxaca sigue sin resolverse. La captura del principal señalado podría representar un avance, pero también pone en evidencia los tiempos prolongados y obstáculos legales que han marcado el caso.
El Ministerio Público deberá determinar en las próximas horas la situación jurídica de los detenidos, en un contexto donde convergen delitos locales y un expediente de alto impacto originado en otra entidad.
JUSTICIA EN ENTREDICHO
El caso no solo gira en torno a un homicidio, sino a la efectividad del sistema judicial para actuar con rapidez y contundencia. La combinación de órdenes de aprehensión sin ejecutar, amparos vigentes y detenciones circunstanciales plantea dudas sobre la coordinación entre entidades y la capacidad de respuesta institucional.
Mientras tanto, el crimen ocurrido en Oaxaca sigue esperando una resolución definitiva.







































