Un hombre fue ejecutado con armas de alto poder la mañana del martes 17 de marzo dentro de un plantel educativo en Juchitán de Zaragoza, en un hecho que expone la violencia en espacios públicos y escolares.
La víctima fue identificada como César P. O., de aproximadamente 35 años, quien se encontraba afuera del preescolar “Luz María Serra de Romero”, ubicado sobre la avenida Mariano Abasolo, en la Segunda Sección.
PERSEGUIDO Y ASESINADO DENTRO DEL PLANTEL
De acuerdo con versiones de vecinos, el plantel no tenía clases debido a un evento cultural. Al notar la presencia de hombres armados, la víctima intentó resguardarse al interior de la institución.
Sin embargo, fue alcanzado por sus agresores, quienes le dispararon en múltiples ocasiones hasta privarlo de la vida dentro del inmueble.
Testigos relataron que el ataque ocurrió de manera directa, lo que generó pánico entre quienes se encontraban en las inmediaciones.
IDENTIFICADO COMO LÍDER DE MOTOTAXISTAS
El cuerpo fue identificado en el lugar como integrante y líder de mototaxistas afiliado al sindicato Libertad, organización encabezada por Juan Carlos Terán.
Tras el ataque, vecinos alertaron al número de emergencias 911, lo que movilizó a corporaciones de seguridad que confirmaron el fallecimiento y acordonaron la zona. Posteriormente, el cuerpo fue retirado por familiares a bordo de un mototaxi.
INVESTIGACIÓN EN CURSO Y REACCIÓN OFICIAL
Las autoridades iniciaron una carpeta de investigación por el delito de homicidio para dar con los responsables.
Sobre estos hechos, el titular del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, Emilio Montero Pérez, condenó lo ocurrido y señaló:
“Lo ocurrido esta mañana (martes) es absolutamente condenable… debemos hacer un esfuerzo extraordinario para detener la descomposición social que hoy nos lastima”.
Asimismo, expresó: “Condenamos enérgicamente los hechos ocurridos dentro de un centro de educación preescolar… en donde un padre de familia perdió la vida”.
VIOLENCIA QUE ALCANZA ESPACIOS EDUCATIVOS
El asesinato dentro de una escuela, aun cuando no había clases, evidencia el nivel de riesgo en zonas urbanas donde la violencia irrumpe incluso en espacios destinados a la educación.
El caso reabre el debate sobre la seguridad en Juchitán y la capacidad de las autoridades para prevenir ataques en lugares públicos, especialmente en contextos donde confluyen conflictos sociales y actividades delictivas.






































