Las organizaciones criminales en México continúan expandiéndose pese a los operativos gubernamentales. Un modelo matemático desarrollado por el investigador Rafael Prieto-Curiel advierte que los cárteles reclutan más integrantes de los que pierden por arrestos o muertes, lo que explica su crecimiento constante.
El análisis, retomado recientemente por la revista científica Nature, estima que las organizaciones criminales reúnen actualmente más de 180 mil miembros en México, una cifra comparable e incluso superior a la plantilla laboral de algunas grandes empresas del país.
“El cártel está compensando y compensa más rápido de lo que nosotros estamos haciéndoles daño”, explicó Prieto-Curiel en entrevista para el programa Pie de Nota.
“Si bien hace diez años había 112 mil personas en un cártel, en 2023 estábamos ya en 175 mil y ahora estimamos 183 mil”, añadió.
CÁRTELES NECESITAN RECLUTAR HASTA 370 PERSONAS POR SEMANA
De acuerdo con el estudio, el crecimiento de estas estructuras criminales ha sido sostenido durante la última década. Mientras que en 2012 se estimaban cerca de 115 mil integrantes, para 2022 la cifra rondaba los 175 mil.
Solo en 2021, los cárteles reclutaron alrededor de 19 mil 300 personas, mientras que 12 mil 200 fueron asesinadas o encarceladas, lo que dejó un saldo neto de crecimiento.
Para mantener su tamaño actual, las organizaciones criminales deben incorporar entre 350 y 370 personas cada semana, señala el investigador.
Este fenómeno contradice parte del discurso oficial sobre la violencia en el país. Según Prieto-Curiel, si los homicidios entre miembros del crimen organizado fueran el principal motor de la violencia —los llamados “ajustes de cuentas”—, el tamaño total de los cárteles debería disminuir con el tiempo.
“Si realmente se estuvieran eliminando entre ellos, el número total de integrantes bajaría, pero los datos muestran lo contrario”, advierte el matemático.
JÓVENES, PRINCIPAL OBJETIVO DEL RECLUTAMIENTO
La expansión del crimen organizado se sostiene principalmente en el reclutamiento de jóvenes, sobre todo hombres de entre 14 y 20 años, quienes reciben ofertas económicas superiores a las disponibles en el mercado laboral formal.
El estudio citado por Nature señala que una tercera parte de todos los integrantes de cárteles pertenece a tres organizaciones principales:
- Cártel Jalisco Nueva Generación
- Cártel de Sinaloa
- La Nueva Familia Michoacana
Estas estructuras concentran gran parte de la capacidad de reclutamiento y control territorial en el país.
POLÍTICAS DE SEGURIDAD PUEDEN INCREMENTAR LA VIOLENCIA
El modelo matemático simula distintos escenarios de política pública y arroja resultados que cuestionan estrategias tradicionales de combate al crimen.
Según el análisis, duplicar las detenciones o incapacitar a más integrantes de los cárteles no necesariamente reduce la violencia; incluso podría incrementarla debido a disputas internas por el control de las organizaciones.
En cambio, reducir el reclutamiento aparece como la única estrategia capaz de disminuir simultáneamente el tamaño de los cárteles y los niveles de violencia.
El estudio también examina el impacto de los programas sociales. Si todo el presupuesto de seguridad se destinara a estas políticas, bajaría el reclutamiento, pero el Estado perdería capacidad para encarcelar criminales. En contraste, eliminar estos programas incrementaría la captación de jóvenes por parte del narco.
EL COSTO ECONÓMICO DE LA VIOLENCIA
El impacto del crimen organizado también se refleja en la economía. El análisis estima que solo el Cártel Jalisco Nueva Generación genera costos cercanos a 19 mil millones de dólares anuales para México, cifra que supera la inversión nacional en algunos sectores estratégicos como ciencia y tecnología.
En conjunto, la violencia asociada a los cárteles representa cerca del 18% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, considerando pérdidas por homicidios, lesiones, menor inversión, turismo reducido y caída del consumo por la percepción de inseguridad.
DUDAS SOBRE LAS ESTADÍSTICAS DE VIOLENCIA
Durante su conversación con el periodista Luis Chaparro, Prieto-Curiel también cuestionó la confiabilidad de algunas cifras oficiales sobre seguridad.
Aunque el gobierno federal ha reportado una reducción del 37% en el promedio diario de homicidios, el investigador advierte que el aumento de las desapariciones podría estar ocultando parte de la violencia real.
“Si uno aumenta y el otro disminuye en más o menos la misma proporción, lo que genera honestamente es desconfianza”, señaló.
Además, recordó que la mayoría de los delitos en México no se denuncia, mientras que existen incentivos institucionales para reclasificar homicidios como desapariciones o accidentes.
LA CLAVE: INTERVENCIONES FOCALIZADAS
El investigador sostiene que menos del 3% de los municipios concentran cerca del 50% de los homicidios del país, lo que indica que intervenciones focalizadas podrían tener mayor impacto.
Para reducir el reclutamiento criminal, propone programas dirigidos específicamente a jóvenes vulnerables en zonas con fuerte presencia del crimen organizado, en lugar de políticas generalizadas con apoyos económicos limitados.
“La clave es diseñar intervenciones focalizadas para los jóvenes más vulnerables y en los territorios donde operan los cárteles”, concluye.
Con información de Nature








































