El Senado de la República aprobó por unanimidad una reforma a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, con el objetivo de reconocer oficialmente que pagar un salario menor a las mujeres por realizar el mismo trabajo constituye una forma de violencia laboral.
La modificación, impulsada por la morenista Sasil de León Villard, cambiaría el Artículo 11 de la legislación, donde se precise que la desigualdad salarial dentro de un mismo centro de trabajo representa una agresión contra las mujeres.
Asimismo, se incorpora la Fracción XI, que fija la igualdad salarial como un principio para garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.
Especificaron que la brecha salarial debe entenderse como una violencia silenciosa y normalizada, que afecta la libertad económica de las mujeres y ‘eterniza’ las relaciones de poder desiguales dentro del ámbito laboral.
La iniciativa también subraya que la violencia no se limita a agresiones físicas, sino que también puede manifestarse mediante salarios injustos y silencios institucionales, situaciones que muchas trabajadoras aceptan por temor a perder su empleo.
La reforma, además de alinear la legislación mexicana con modelos internacionales en materia de derechos laborales y no discriminación, busca fortalecer las herramientas legales para prevenir, sancionar y erradicar prácticas que vulneren la igualdad en el trabajo.
Tras su aprobación en el Senado, el proyecto fue turnado a la Cámara de Diputados, donde será analizado y, en su caso, ratificado de manera definitiva.










































