Un ataque armado registrado la tarde de este lunes en un centro de rehabilitación de la colonia Cuauhtémoc, en la agencia municipal de Santa Rosa Panzacola, en la ciudad de Oaxaca, dejó como saldo una persona lesionada.
LOS HECHOS
De acuerdo con vecinos de la calle 9 Norte, alrededor de las 17:30 horas se escucharon varias detonaciones de arma de fuego en el inmueble ubicado entre Santa Amalia y la carretera federal 190.
Tras el reporte al número de emergencias, corporaciones policíacas se movilizaron al lugar; sin embargo, el herido ya había sido trasladado en un vehículo particular hacia una clínica privada ubicada en San Martín Mexicapan.
Testigos señalaron que durante el traslado, una patrulla de la Policía Vial abrió paso al vehículo para facilitar el arribo al hospital.
Posteriormente, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones y peritos acudieron al sitio para realizar las diligencias correspondientes y asegurar indicios relacionados con el ataque armado.
INTIMIDAN A REPORTERO DURANTE LA COBERTURA
Mientras se desarrollaban las primeras investigaciones, el periodista Tomás Martínez acudió al lugar para documentar lo ocurrido; sin embargo, su labor informativa se vio interrumpida por un acto de intimidación.
Según el testimonio del comunicador, el portón del centro de rehabilitación se abrió de forma repentina y una camioneta negra salió del inmueble. De ella descendieron varios sujetos que se acercaron para cuestionarlo.
Uno de los hombres, que vestía camisa a cuadros, le exigió su teléfono celular, mientras que otro individuo, de complexión robusta y playera blanca, se lo arrebató para revisar el material captado.
“Revísalo si no trae arma”, ordenó el conductor del vehículo mientras el reportero era sometido a una revisión.
Durante varios minutos, el comunicador fue retenido y su equipo de trabajo permaneció dentro del centro de rehabilitación, donde lo obligaron a borrar las imágenes y videos que había captado durante la cobertura.
AMENAZAS Y HOSTIGAMIENTO
Los agresores también le solicitaron su identificación, tomaron fotografías del periodista y, posteriormente, le devolvieron el teléfono celular ya sin el material registrado.
Antes de retirarse, lo amenazaron nuevamente.
“Lárgate, no queremos verte aquí o vas a ver lo que te va a pasar”.
El incidente ocurrió sin que alguna patrulla acudiera al lugar para brindar apoyo, a pesar de que el hecho se registró sobre una de las principales vialidades de la ciudad, la Carretera Federal 190.
RIESGOS PARA EL EJERCICIO PERIODÍSTICO
Este episodio no solo expone la violencia que se vive en algunos centros de rehabilitación, sino también la vulnerabilidad con la que trabajan los periodistas al cubrir hechos delictivos.
Finalmente, la intimidación, las amenazas y la destrucción de material periodístico representan un nuevo golpe a la libertad de prensa en Oaxaca. Donde informar sobre hechos de violencia continúa siendo una actividad de alto riesgo.







































