Un cargamento de aproximadamente dos toneladas de cocaína fue asegurado en el puerto de Acapulco, Guerrero. Esto, durante un operativo marítimo realizado por fuerzas federales.
La acción fue encabezada por elementos de la Secretaría de Marina en coordinación con autoridades federales de seguridad y procuración de justicia, como parte de las estrategias para interceptar cargamentos de droga que se transportan por rutas marítimas.
El decomiso forma parte de los operativos que se mantienen en aguas nacionales para detectar embarcaciones utilizadas para el traslado de estupefacientes hacia territorio mexicano o hacia otros mercados internacionales.
MÁS DE 60 TONELADAS ASEGURADAS EN EL MAR
Tras este aseguramiento, autoridades federales informaron que durante la actual administración se han incautado más de 60 toneladas de cocaína en operaciones realizadas en aguas mexicanas.
De acuerdo con datos oficiales, estos decomisos buscan afectar las redes de tráfico de drogas. Además de reducir la capacidad operativa de organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico.
RESULTADOS DE OPERATIVOS FEDERALES EN SINALOA
Por otro lado, el Gabinete de Seguridad informó recientemente sobre los resultados de operativos realizados en el estado de Sinaloa como parte de la presencia permanente de fuerzas federales en la entidad.
El balance reportado a finales de febrero incluye la detención de 2,225 personas por delitos de alto impacto. Además del aseguramiento de 33 toneladas de droga.
ARMAS, LABORATORIOS Y EXPLOSIVOS DECOMISADOS
Las autoridades también reportaron el desmantelamiento de 1,942 laboratorios y áreas de concentración de metanfetamina. Lo que representa uno de los principales golpes a la producción de drogas sintéticas en el país.
En los operativos fueron aseguradas 4,850 armas de fuego, lo que significa que una de cada cinco armas decomisadas en México proviene de acciones realizadas en Sinaloa.
Además, las fuerzas federales confiscaron más de un millón de cartuchos, armas de alto poder como ametralladoras y rifles Barrett calibre .50. Así como lanzagranadas, granadas y más de 5,500 artefactos explosivos improvisados.
Especialistas en seguridad han señalado que estos decomisos reflejan la magnitud del armamento y de la infraestructura utilizada por organizaciones criminales en algunas regiones del país. Donde el combate al narcotráfico continúa siendo uno de los principales desafíos para las autoridades.










































