Texto: Jorge Luis Plata / Redacción
El calor es intenso, la radiación solar se cuela por los espacios y se concentra, conforme avanza el día, con la alta temperatura que irradian las maltrechas y endebles láminas metálicas que sirven como muro de los humildes salones. En verano, calor agobiante; en invierno, un frío intenso. Es la escuela Primaria Hermanos Flores Magón.
A escasos 20 minutos del centro de la capital de Oaxaca se encuentra este plantel, en la agencia municipal de Pueblo Nuevo, municipio de Oaxaca de Juárez. Lejano está el brindar las mejores condiciones para ofrecer a los estudiantes.
Una malla ciclónica rodea el lugar. Hace años el plantel fue “achicado” porque el IEEPO no pagó la renta del espacio y el dueño decidió recuperar parte del predio de su propiedad. De acuerdo a un recorrido realizado por el periodista Jorge Luis Plata, la escuela primaria Hermanos Flores Magón carece de una infraestructura digna para los más de 100 alumnos que estudian en unas aulas de lámina, sin agua potable y energía eléctrica.
El piso es de tierra y apenas algunos de los salones tiene un “firme” rústico. Un tinaco es el único medio para surtirse de agua, para lavarse las manos y, para ello, a la entrada, durante el recreo hay que hacer largas filas para que un chorrito moje las manos.

Para exponer la precariedad del plantel y la violación al derecho a la educación este lunes los padres de familia se manifestaron frente a la representación de la SEP en Oaxaca para exigir un terreno, aulas y baños. Aún no saben quién los atendería resultado de los recientes cambios efectuados en parte de las instituciones educativas de Oaxaca.
Los padres indicaron que en esta institución acuden 100 niños que estudian bajo condiciones muy precarias, aulas de lámina, baños improvisados, sin agua potable, drenaje ni energía eléctrica. El recorrido del periodista, Jorge Luis Plata así lo confirma: calor agobiante, estudiar entre el polvo, pupitres viejos, láminas que hacen las veces de muros, puerta y, para cubrir huecos, vetustas lonas que elevan aún más la temperatura o no sirven para impedir el paso de aire frío.
En la mañana, los alumnos se quejan de frío, al medio día del calor y en los días de lluvia se mojan, esa es la triste realidad que enfrentan en la escuela ubicada en la calle Arroyo Seco esquina Balsequillo, de la agencia de Pueblo Nuevo”, testimonian en redes sociales.
En octubre un diario nacional daba testimonio “pese a que directivos y padres de familia han solicitado durante tres años el apoyo del gobierno de Salomón Jara Cruz, el plantel funciona con aulas de lámina, por lo que las inclemencias climatológicas afectan a alumnos, e incluso en las últimas semanas se debieron cancelar clases durante al menos cinco días por las lluvias”.

Sin embargo, la Ricardo Flores Magón carga sobre sus hombros años de carencias. Disputas entre la Sección 22 y la 59, promesas incumplidas de la burocracia del IEEPO y del gobierno estatal. Desde 2019 padres de familia han advertido del peligro porque el plantel desaparezca.
En la prensa estatal hay testimonios de las disputas de más de una década que presuntamente iniciarían en 2014.
Y los padres dan testimonio de incumplimientos. Desde el año pasado los Servidores de la Nación pasaron a censar el espacio pero no les han dado recursos para cómputo y pupitres.
La escuela se encuentra en la ciudad de Oaxaca a escasos 20 minutos del centro histórico y, tras la movilización de padres, este martes EL IMPARCIAL recorrió el lugar y las aulas solo para testimoniar el cúmulo de carencias con pupitres, sillas, pizarrones y mobiliario escolar reciclado.

En 2012 el entonces director comentó que “como el IEEPO no ha pagado algunos meses, la propietaria del terreno decidió recortar el predio y la escuela se hizo más chiquita”, y desde entonces nada ha mejorado.
“Los contadores del IEEPO dicen que no saben dónde fue a dar el dinero, pero no se ha pagado”.
Los padres de familia han levantado esta escuela lámina por lámina, han colado piso por piso, a pesar de que la mayoría son mujeres. Otra de las demandas durante la manifestación del lunes fue contar con un terreno en el perímetro de Pueblo Nuevo ya que actualmente cuentan con más de 100 alumnos y el sitio donde rentan es de 10 x 20 metros.
El director del plantel señaló que, tras más de una década de gestiones, la institución sigue operando en una estructura improvisada de láminas, sin terreno propio y bajo un esquema de pago de renta que asfixia a la comunidad escolar.
A pesar de contar con la clave de centro de trabajo en regla, los padres aseguran que las autoridades han ignorado sus peticiones, dejándolos fuera incluso de los programas de becas y apoyos gubernamentales.






































