La asamblea de comuneros de Santa María Chimalapa rechazó la sentencia del Tribunal Superior Agrario (TSA), en la que se ordena ceder al ejido chiapaneco de Canaán dos mil 651 hectáreas, a cambio de una indemnización a la comunidad zoque.
La comunidad señala que la sentencia ignora derechos indígenas y el valor ecológico de la zona, pese a que en 2021 la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió el conflicto limítrofe a favor de Oaxaca.
Apenas el gobierno de Oaxaca difundió en redes sociales una reunión sostenida en la Secretaría de Gobierno que, por los resultados, fue fallida.
La reunión fechada el 23 de febrero se observa el intento de retomar la mesa de atención con ambas comunidades y se observa la presencia del Delegado de la Secretaría de Gobernación en Oaxaca, José Carlos Fuentes Ordaz y los presidentes de San Miguel Chimalapa, Vicente Contreras Pérez y de Santa María Chimalapa, Miguel Ángel Jiménez López.
Sin embargo, en un documento público firmado por el presidente del comisariado de Bienes Comunales Jesús Esteva González, los comuneros indicaron que de ninguna manera y por ningún precio aceptarán el despojo de sus tierras, selvas, bosques y ríos.
Inicialmente, habían demandado la nulidad de los ejidos Canaán y Rafael Cal y Mayor ante el Tribunal Unitario Agrario (TUA) de Tuxtepec, Oaxaca, mediante los juicios 3035/2017 y 321/2018, en ellos argumentaron que se ubican en tierras comunales de Santa María Chimalapa. El TUA falló a favor de los ejidos chiapanecos en 2024.
Entonces, se vieron obligados a acudir al Tribunal Superior Agrario (TSA), el cual resolvió el 18 de febrero pasado, con tres votos a favor y dos en contra, confirmar la sentencia a favor del ejido Canaán.
Los comuneros sostienen que la sentencia emitida por el TSA contiene aberraciones jurídicas: no toma en cuenta los derechos de los pueblos indígenas establecidos en convenios internacionales firmados por el gobierno mexicano. «Tampoco toma en cuenta la gran importancia ecológica de esas tierras».
Mencionan que más de 50 mil hectáreas de selvas y bosque de niebla han sido devastadas por talamontes y grupos armados en la zona Cal y Mayor y alrededores.
Reiteraron que no aceptarán el despojo de su territorio zoque ancestral, con invaluables servicios ecosistémicos, patrimonio de México y de la Humanidad, ya que aceptar eso implicaría su desintegración y devastación.






































