Derivado de la exposición: La modernidad insufrible, dibujos de segunda mano del artista Daniel Guzmán, el Taller Popular (dirigido por Héctor Audiffred) y el Centro Cultural La Telaraña (dirigido por Lucio Santiago) editaron una carpeta múltiple que se presenta desde el sábado 21 de febrero en el Taller Popular, espacio que el año pasado fue sede de la muestra. En la presentación se contó con la participación del artista y del escritor Guillermo Santos.
Guzmán platicó que para esta publicación hizo una revisión de sus archivos ya que quería editarlos en formato de revista, “soy de la vieja escuela, me gustan los libros, las cosas impresas y quería que se hiciera una publicación y quedó algo muy artesanal”.
La modernidad insufrible. Dibujos de segunda mano es una carpeta de obra gráfica de solo 50 ejemplares firmados. Contiene seis serigrafías, un libro-códice con textos de Daniel Guzmán y Guillermo Santos, y un apéndice de lecturas recopilado por el propio artista. En este conjunto de obra se muestran algunas de las obsesiones, lecturas, pasiones y figuras recurrentes en el trabajo de Daniel Guzmán. Las serigrafías y la caja fueron realizadas en el taller La Huella Gráfica. La impresión del libro-códice se realizó en España Digital
“Las piezas de este proyecto inacabado, o de un proyecto en continuo hacerse y deshacerse, juegan con las combinaciones de objetos y formas: persona y cosa, individuo y multitud, cultura popular y erudición: cascos de DarthVader (que provienen también de los cascos samurái); manos, miembros, cerebros y vísceras; efigies religiosas; montañas; pirámides; dioses aztecas; monstruos futuristas: todo esto que está trazado por la mano de Guzmán, instigado por El hombre que debería estar muerto, como si siguiera creando los bordes de un mapa irreal. Este conjunto es, sencillamente, una sinécdoque de la memoria humana. ¿Qué debería y qué no debería conservarse? Aquí, el azar y el placer juegan un papel primordial”, detalló Guillermo Santos.
Algunas de las obras, de los distintos capítulos de la serie El Hombre que debería estar muerto, son parte de colecciones de museos como el Museo Tamayo, el Museo Nacional de Arte (MUNAL), el Museo Amparo y el Museo de Arte Contemporáneo (MARCO).
Guzmán es egresado de La Escuela Nacional de Artes Plásticas (1993). Su obra se despliega entre el dibujo, la instalación y la exploración del imaginario popular, abordando referencias literarias, musicales y culturales, combinando narrativa personal con crítica social.











































