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Conmueve la leyenda de la princesa zapoteca “Donají”

A pesar de la intensa lluvia, miles de personas disfrutaron de un espectáculo lleno de colores, olores y magia

  • Conmueve la leyenda de la princesa zapoteca “Donají”
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Mientras el cuerpo de la princesa zapoteca, Donají, yacía inerte, el cielo lloraba. Una tormenta azotó a la Verde Antequera, era el preludio de la tragedia, la sangre se derramó en el auditorio Guelaguetza ante el asombro de miles de personas.

Donají, la Leyenda, cautivó y seguirá cautivando, una historia trágica, como la historia de Oaxaca, dejó boquiabiertos a los asistentes. El pasado, el presente y el futuro se conjugan en una presentación única.

Eran las 19:30 horas y el cielo caía sobre la ciudad de Oaxaca, los rumores sobre la cancelación de la presentación de Donají la Leyenda pronto se esfumaron, pues ni el viento ni el agua ni los truenos evitaron que los turistas y locales llegaran al Auditorio Guelaguetza.

Los que no tenían boletos llegaron temprano, lo que les valió un baño no programado, las filas avanzaban rápido y pronto encontraron cobijo en el Auditorio, en donde la techumbre, criticado por muchos y alabado por pocos, esta vez salvó la noche.

Muchos de los que con boleto en mano exigían su lugar se llevaron una sorpresa, pues, algunos lugares ya estaban ocupados y la desorganización los alcanzó, pues aunque amenazaban con pedir reembolso, ya no había cupo ni en la Sección A ni B; no quedó de otra que disfrutar del espectáculo parados.

El secretario de turismo nacional, Miguel Torruco Márquez, llegó puntual, aunque durante la mitad del espectáculo su concentración se la robó el teléfono. Alejandro Murat Hinojosa y Oswaldo García Jarquín llegaron al mismo tiempo, escoltados por Lilia López Hernández, la Diosa Centéotl.

Aunque tarde, tres secciones del Auditorio Guelaguetza se llenaron, la A, B Y C, mientras que la D lució vacía, aunque al igual que la C era de acceso gratuito, esto no quitó valor a la admiración que los asistentes mostraron con el espectáculo.

A las 20:30 horas el sonido de las conchas sacó a los asistentes de su letargo, los guerreros zapotecas y mixtecos recorrieron las gradas con antorchas en mano que hicieron sentir a los visitantes como participantes de la presentación.

Cosijoeza hizo su aparición, lo que robó algunos aplausos, que se hicieron más sonoros con el nacimiento de la princesa, aunque el nerviosismo creció cuando la batalla entre zapotecos y mixtecos inició.

Alma Grande, que es el significado de Donají, danzó por largo rato, mientras sus damas de honor la seguían con una sincronización casi perfecta. En el fondo, la ciudad de Oaxaca, resplandecía al chocar las luces con las canteras de sus antiquísimos edificios.

“Me podría dar permiso por favor”, le dijo una mujer a otra, quien actuó como si no la hubiera escuchado. Un hombre del staff colocó cinta en uno de los accesos de sección, lo que no duró ni un minuto porque lo obligaron a quitarlo, pues por ahí bajarían los guerreros.

La princesa fue obligada a vivir en Monte Albán, la ciudad construida por los zapotecas pero que en el tiempo de Donají era dominado por los mixtecos, más de un suspiro se escuchó cuando la voz del narrador indicaba que extrañaba su patria.

Aun cuando el espectáculo iba ya muy avanzado, la gente seguía llegando, la mayoría con boletos comprados, quienes ni en sueños encontraron algún lugar.

Como pudo la princesa zapoteca avisó a los suyos que los mixtecos se encontraban descuidados, quienes atacaron, con una victoria arrasadora, sin embargo, esta acción le costó la vida a la bella mujer.

El público no se movió ni un instante para conocer el desenlace de la fatal historia, aplaudiendo cada que las luces se apagaban para pasar a la siguiente escena.

Fue decapitada por los mixtecos como venganza, el lugar de la muerte de Donají no se conoció, hasta años después, cuando un pastor encontró una flor en las márgenes del río Atoyac y entendió que se trataban de los restos de la princesa.

Los juegos pirotécnicos que contrastaban con la majestuosidad de la ciudad de Oaxaca, marcaron el fin de la historia, que sigue conmoviendo y sorprendiendo al mundo.

Después de una hora y media de emociones, la presentación llegó a su fin, y mientras los políticos se abrazaban y saludaban, el resto del público buscó una salida; fue en este momento en donde nuevamente la desorganización salió a flote, pues mientras algunas personas del staff mandaban a las personas a una salida, otras las regresaban.

Es así como la lluvia, que no dio tregua, recibió nuevamente a las personas que asistieron para disfrutar el espectáculo, que a la mayoría, dejó más que contentos.

 

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