En Oaxaca apuestan por la difusión del patrimonio Ferroviario |
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Arte y Cultura

En Oaxaca apuestan por la difusión del patrimonio Ferroviario

Reabierto en marzo de 2017, el Museo del Ferrocarril Mexicano del Sur replantea su labor

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EL DATO

La antigua estación Oaxaca del Ferrocarril se ubica en la Calzada Madero, número 511, Barrio del Ex Marquesado. Fue inaugurada el 13 de noviembre de 1892, por el entonces presidente de la República, Porfirio Díaz Mori. El 27 de julio de 2001, el Ayuntamiento de la ciudad de Oaxaca de Juárez firma un contrato de comodato con el Comité Liquidador de Ferrocarriles Nacionales de México. Esto, con el objetivo de crear un museo temático. El 12 de octubre de 2003 es cuando se inaugura el Museo del Ferrocarril Mexicano del Sur.

El Museo del Ferrocarril Mexicano del Sur fue inaugurado el 12 de octubre de 2003. Años más tarde, en 2013, comienza su restauración (con fondos municipales, estatales y federales). Finalmente, el espacio es reabierto el 3 de marzo de 2017. Hace casi un año de esto y la Asociación de Amigos del Ferrocarril se replantea el rumbo del sitio, a través del cual quiere continuar la difusión del patrimonio ferroviario del estado.

Miguel Ángel Ortega, presidente de la asociación conformada por exferroviarios e hijos de estos, confía en que así suceda. Y con ello se mantenga la idea surgida hace años junto al fallecido cronista de Oaxaca de Juárez, Rubén Vasconcelos Beltrán. Además de mostrar a la población parte del patrimonio industrial, como explica Alejandro Edi Rivera (director de Artes del ayuntamiento capitalino), pues siempre se habla de la riqueza cultural y no de otro tipo.
Para la operación del museo existe un convenio de colaboración que involucra al municipio de Oaxaca de Juárez, la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, la Asociación de Amigos del Ferrocarril y el Consejo Consultivo del Museo del Ferrocarril.
El mes pasado, como parte de los planes para impulsar el museo, se desarrolló una exposición y plática guiada a cargo del Miguel Ángel Ortega, en San Pablo Huitzo. Con esto, explica el exjefe de estación, se incrementarán las actividades en el museo, a través de conferencias, “y lograr que este sitio conserve su tradición y su esencia”.

Reabierto hace casi un año, el museo opera en los terrenos donde estuvo la Estación del Ferrocarril Mexicano del Sur. Además de albergar a una de las sedes de la Biblioteca BS, ha sido espacio para otras actividades, como la celebración de los 12 años de la llegada del ferrocarril a Oaxaca.

Para este año se planean más conferencias, como la del 21 de febrero (en conmemoración de la llegada del ferrocarril al Istmo de Tehuantepec). Asimismo, explican Alejandro y Miguel Ángel, habrá salidas a otros municipios y exposiciones del acervo que el año pasado comenzó a ser restaurado.

También se celebrarán los 150 años de que llegó la primera señal telegráfica a Oaxaca.

“La gente del barrio, la gente de Oaxaca reclama saber más del tren; no se le ha dado toda la importancia a esta actividad”, subraya Ortega, quien junto a los integrantes de la asociación que preside se empeñan por “no permitir que esto se muera, sino en impulsarlo y trabajar para que esto tenga presencia”.

EL LEGADO FERROVIARIO

“En el departamento de conservación de vías tenemos herramientas, los famosos cobres de valores, las propias herramientas para la reparación, aparatos telegráfico”, entre otros materiales, comenta Miguel Ángel Ortega.

Ese acervo se nutre también de video, fotografías, material ferroviario y documentos que en colaboración con Apoyo y desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México (Adabi) comenzaron a restaurarse.

“Hay 150 cajas debidamente clasificadas del archivo histórico de la estación; la Fundación Alfredo Harp Helú, a través de una organización que se llama Adabi, fue la que hizo el rescate. También de documentos del sindicato de ferrocarriles, de los legajos personales de esas personas”, detalla el exferroviario sobre la labor que inició a mediados del año pasado (julio). Sin embargo, la atención al acervo fue interrumpida por los terremotos de septiembre.

La historia del museo

Abierto en el año 2003, el museo —señala Miguel Ángel Ortega— se concretó con el apoyo de amigos y demás personas que se sumaron a la iniciativa del museo.

El primer director del museo fue Gerardo Corres Tenorio, con quien “empezamos a caminar en esta ruta de los recuerdos”. Las primeras conferencias fueron impartidas por personas como Rubén Vasconcelos Beltrán, Emilio García Romero, Clarivel Rivera, entre otros.

Después se crea la Asociación Amigos del Ferrocarril Mexicano del Sur.

Para 2007 y 2008 ya se había conformado “un grupo basado en la amistad y en el recuerdo de nuestros padres, de nosotros mismos que trabajamos en esto y logramos que fuera un lugar entrañable”.

Luego viene el cambio en la directiva, que la asume Guillermo Rangel Rojas, quien mantiene la dinámica de trabajo. Él está poco tiempo en el cargo y tras su salida regresa Gerardo Corres. Para entonces el museo está en otra etapa, a raíz del contacto con el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos (con sede en la ciudad de Puebla). “Se hace una sana relación que reditúa en hacer crecer en importancia el museo”.

No obstante, debido a una falla estructural en el edificio y los riesgos por ello, el museo cierra por un tiempo.
“Ya en la actuación de Javier Villacaña se hace un acuerdo con la Fundación Alfredo Harp Helú, ellos hacen el proyecto ejecutivo de la obra, se conjuntan esfuerzos con el gobierno federal, el estatal y el municipal, y se llega a esto” (la reapertura del museo junto a la puesta en marcha del Museo Infantil de Oaxaca).

Aunque hubo cambios, el sitio mantiene la arquitectura de sus inicios, cuando fue inaugurado (durante el mandato del general Porfirio Díaz).