La Unión Revolucionaria de los Trabajadores del Arte – Frente Popular Revolucionario (URTARTE-FPR) y el Colectivo Subterráneos denunciaron públicamente al ayuntamiento de Oaxaca de Juárez y al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) por censurar y criminalizar el arte urbano bajo la lógica del embellecimiento y “contaminación visual”. Además, acusaron a la autoridad municipal de agredir a dos artistas en días recientes, cuando estos colocaban obra gráfica en la capital oaxaqueña.
“La noche de este viernes 3 de julio, cuando nuestros compañeros realizaban la colocación de obra gráfica en diversos puntos de la Ciudad de Oaxaca, fueron abordados, amedrentados, golpeados y agredidos por un grupo de personas que supuestamente laboran bajo órdenes del presidente municipal Ray Chagoya. Llegaron con toda la intención de agredir, la mesura no faltó de nuestro lado, pero aún así nuestros compañeros sufrieron la agresión”, explicó el Colectivo Subterráneos.
A través de pronunciamientos por aparte, URTARTE-FPR exigió “un alto inmediato a las agresiones, hostigamiento y actos de represión en contra de los colectivos artísticos independientes que ejercen su derecho a la libre expresión en las calles de nuestra ciudad” y responsabilizó al gobierno municipal de Oaxaca de Juárez por las agresiones hacia los colectivos artísticos.
Además de la autoridad municipal y la estatal, Subterráneos consideró que esta campaña también viene de parte de los grandes empresarios del centro histórico.
Aunque no inició en ese momento, el municipio de Oaxaca de Juárez en conjunto con otras instancias de gobierno como el INAH arreciaron “la campaña de linchamiento en contra de nuestra expresión artística”, explicó.
Simulación y represión estética

De acuerdo con URTARTE-FPR, el ayuntamiento ha puesto en marcha “una política de simulación y represión estética” por las fiestas de Guelaguetza y con el pretexto de “embellecer” el Centro Histórico para el turismo. Sin embargo, junto con el gobierno estatal financian el programa “Fachadas Bienestar y costean murales para promover lo que hemos denominado el Mundial del Despojo”.
Ambos colectivos y unión señalaron que “bajo la lógica oficial de mantener una ciudad limpia y dócil para el visitante extranjero aumenta la violencia institucional contra los creadores que usan los muros para visibilizar la verdadera realidad de Oaxaca”.
Subterráneos denunció al gobierno por hacer “limpiezas” masivas de su obra gráfica y publicar comunicados en los que la misma población exhibe la “ignorancia con la que están asumiendo el tema”, pues también confunden el arte gráfico con el graffiti.
“Lo que observamos como incómodo para ellos es que nuestra gráfica tiene un contenido político de denuncia y que se ha opuesto, tajantemente, a la política de gentrificación y desplazamiento en el Centro Histórico de nuestra ciudad”.
Subterráneos aclaró que aunque no está en contra de la exposición del arte en galerías, “la única manera de llegar al pueblo es en las calles”, por lo que también se han solidarizado con los movimientos sociales y populares, al ser parte de su esencia y como ocurrió en la reciente jornada de lucha magisterial.
Ante el actuar de los gobiernos, exigieron el cese inmediato a la censura del arte urbano y de protesta en las calles y responsabilizaron a las autoridades municipales de cualquier agresión contra los creadores visuales independientes.
En las últimas semanas, el ayuntamiento capitalino, a través de su Dirección de Centro y Patrimonio Histórico ha reportado “trabajos de descontaminación visual” en calles del centro histórico. Junto a imágenes en las que los empleados retiran esténciles de obra gráfica, la autoridad dice que los trabajos son con el “objetivo de mejorar la imagen urbana y contribuir a la conservación de los espacios públicos del Centro Histórico”.
Por su parte, el INAH señaló hace unas semanas que tras una denuncia, y junto con la ciudadanía y el ayuntamiento, se habían retirado los “pegotes” (esténciles) que el colectivo Subterráneos colocó en el templo del Carmen Bajo. Incluso, a pregunta de este diario, señaló que analizaba emprendedor acciones legales por la violación al reglamento de Aplicación del Plan Parcial del Centro Histórico y la declaratoria de zona de monumentos.











































