Las intensas lluvias que azotan varias regiones del país continúan dejando imágenes alarmantes. Las recientes inundaciones en municipios de Veracruz, Puebla, Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí han puesto en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades ante fenómenos naturales agravados.
LA IMAGEN VIRAL: DOS ABUELITOS SOBRE EL TECHO
Poza Rica de Hidalgo, en el norte de Veracruz, es uno de los puntos más afectados. Una de las imágenes que más ha conmovido y generado conversación en redes sociales es la de una pareja de adultos mayores que aparece abrazada sobre el techo de su vivienda. La cual está parcialmente cubierta por el agua. El video fue captado por una usuaria identificada como Yazmín. Quien lo publicó en su cuenta de TikTok el 10 de octubre.
Según lo narrado por vecinos en los comentarios del video, el nivel del agua superó la altura de las viviendas de un solo piso en la zona. Los abuelitos, que inicialmente no esperaban que el agua subiera tanto, fueron ayudados por otros vecinos a subir al techo para mantenerse a salvo.
En el video, se observa al señor sentado sobre un compresor de aire acondicionado (mini split). Mientras tanto, la señora lo abraza de pie, a su lado. A su alrededor, solo se ve agua, Así como más techos con personas refugiadas en ellos.
RESCATE CIUDADANO: LA ACCIÓN ANTE LA OMISIÓN
Aunque en algunos comentarios se menciona que los abuelitos fueron finalmente rescatados en una lancha, no fueron autoridades quienes llegaron primero, sino vecinos organizados. Este patrón de rescates ciudadanos se ha repetido en múltiples puntos del estado. Lo que ha derivado en fuertes críticas a la respuesta gubernamental.
En el mismo video, se aprecia el momento posterior al rescate. La pareja es trasladada en una embarcación improvisada y, en medio de la escena dramática, se da un instante de alivio cuando el abuelito recupera un paquete de refrescos que flotaba en el agua. El gesto, aunque aparentemente anecdótico, pone en perspectiva la normalización de la tragedia en zonas donde las emergencias no siempre reciben atención prioritaria.
REDES SOCIALES: DIFUSIÓN Y PRESIÓN SOCIAL
El video de Yazmín ha superado el millón de reproducciones. A través de los comentarios, decenas de usuarios expresaron alivio por el rescate, pero también indignación por la ausencia de un operativo oficial de ayuda inmediata.
“Antes los soldados eran los primeros al pie del cañón, ahora los ciudadanos son los que rescatan”, escribió una usuaria.
“Ambos son mis vecinos, hoy que fui a ver mi casa estaban contando cómo es que terminaron ahí”, comentó otra persona, quien confirmó que los adultos mayores están a salvo.
La difusión del video habría sido clave para que la situación de la pareja llamara la atención y se acelerara su rescate.
CRÍTICA A LA RESPUESTA GUBERNAMENTAL
Las escenas de rescates improvisados y ciudadanos ayudando con lo poco que tienen, como lanchas o cuerdas, contrastan con la falta de presencia visible de autoridades estatales o federales en las zonas más afectadas.
Aunque Protección Civil ha emitido comunicados y se han activado algunos refugios temporales, la percepción ciudadana es que la ayuda oficial no ha sido suficiente ni oportuna. Especialistas señalan que las lluvias eran previsibles. Y que el impacto pudo haberse mitigado con acciones preventivas más contundentes.
UNA HISTORIA ENTRE MUCHAS
Este caso se suma a otros que se han viralizado en días recientes: el perrito que se aferró a un portón en Poza Rica para no ser arrastrado por la corriente. O el rescate de un adulto mayor con sus 13 perros en Álamos.
Todas estas escenas no solo generan empatía, sino que también exponen una realidad social y ambiental crítica: la falta de preparación estructural para enfrentar eventos climáticos cada vez más extremos.
ENTRE LA ESPERANZA Y LA AUSENCIA
La historia de los abuelitos de Poza Rica, aferrados uno al otro sobre su techo anegado. Con ello, reflejando tanto la fragilidad como la resiliencia de las comunidades mexicanas. Si bien fueron finalmente rescatados, no fue gracias a un plan estructurado de emergencia, sino a la iniciativa de ciudadanos que actuaron cuando era necesario.
Finalmente, la escena, ahora viral, es más que una imagen emotiva: es un llamado urgente a repensar las políticas de prevención, asistencia y resiliencia frente a desastres naturales. Los cuales ya no son excepciones, sino parte de una nueva normalidad climática.







































