Tras recorrer cerca de 2 mil kilómetros, este sábado, el contingente de La Carrera Panamericana 2025 llegará a Ciudad de México en la tercera etapa de la mayor justa automotriz del país.
Los corredores oaxaqueños encabezados por Emilio Velázquez se mantienen en la lucha por los primeros lugares.
SEGUNDA ETAPA
El viernes la aventura continuó con el recorrido de la ciudad de Oaxaca a Puebla, que cubrió una distancia de 530 kilómetros que incluyó ocho secciones cronometradas que acumulan 114.7 kilómetros a máxima velocidad.
Este sábado las acciones continúan en territorio poblano, en donde se correrán nueve etapas de velocidad, con 416.340 kilómetros de tránsito, con 69.356 que serán de velocidad, para un total de 485.696.
Tras recorrer las carreteras federales del lugar, por la tarde serán reagrupados a la entrada de la Ciudad de México y a las 16:00 horas, estarán llegando a la Alameda Central, donde se esperan sean recibidos por miles de personas.

ARRANQUE EMOCIONANTE
La primera etapa del tradicional rally que une Tuxtla Gutiérrez, Chiapas con Oaxaca fue cualquier cosa menos tranquila. Aunque la dupla francesa Hilaire Damiron y Laura Damiron se llevó el triunfo al cerrar como primeros del pelotón, la jornada también quedó marcada por un espectacular accidente que, afortunadamente, no dejó personas lesionadas.
En un video ampliamente compartido en redes sociales, se puede observar el momento en que uno de los pilotos pierde el control al intentar tomar una curva, lo que provoca que su vehículo se salga de la carretera, atraviese un arbusto y choque violentamente contra un árbol, el cual fue arrancado por completo. De fondo, una voz de un espectador advierte con tono de alarma: “¡Se fue, se fue!”.
HISTORIAL DE TRAGEDIAS
El incidente revive la memoria de uno de los momentos más oscuros del automovilismo nacional reciente. En octubre de 2023, durante la Carrera Panamericana, el piloto Carlos Alberto Gordoa Álvarez perdió la vida calcinado, luego de que su auto, un Studebaker Dictator 1934, saliera de la pista, volcara y se incendiara en San Luis Potosí. Aquel día, otros tres vehículos sufrieron accidentes en la misma etapa.
Estos antecedentes no son menores. Subrayan la necesidad urgente de revisar los protocolos de seguridad, tanto para corredores como para el público. Aunque el riesgo es inherente al rally, la frecuencia de incidentes graves obliga a preguntarse si las autoridades y organizadores están haciendo lo suficiente para minimizar las consecuencias cuando el peligro se materializa.
Leobardo García Reyes / Redacción Imparcial







































