Novak Djokovic volvió a demostrar por qué es una leyenda viva del tenis. El serbio superó al italiano Jannik Sinner en un duelo épico de cinco sets y más de cuatro horas de duración para clasificarse, por undécima ocasión, a la final del Abierto de Australia, donde se medirá al español Carlos Alcaraz.
Djokovic se impuso con parciales de 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4, en un partido que se extendió durante cuatro horas y nueve minutos, y que puso a prueba su resistencia física y mental. El ganador de 24 títulos de Grand Slam logró además romper una racha negativa, ya que había perdido sus últimos cinco enfrentamientos ante Sinner.
DJOKOVIC HACE HISTORIA A LOS 38 AÑOS
Con este triunfo, el tenista balcánico se convirtió en el segundo jugador de la Era Abierta en alcanzar una final individual de Grand Slam con 38 años o más, un logro que solo había conseguido Ken Rosewall, subcampeón de Wimbledon en 1974 a los 39 años.
El serbio confirmó que la experiencia y el carácter siguen siendo armas decisivas en el máximo nivel del tenis mundial.
FINAL SOÑADA ANTE CARLOS ALCARAZ
La gran final del Australian Open 2026 se disputará el domingo 1 de febrero, cuando Djokovic enfrente a Carlos Alcaraz, quien también llegó al límite físico para sellar su pase. El español necesitó cinco horas y 27 minutos para derrotar al alemán Alexander Zverev en otro maratón a cinco sets: 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5.
El choque entre Djokovic y Alcaraz promete ser uno de los más esperados del torneo, enfrentando a la experiencia del máximo ganador de Grand Slams contra el talento y explosividad del joven español.
“ME HIZO PENSAR EN RAFA EN 2012”
Visiblemente emocionado tras el partido, Djokovic comparó el duelo ante Sinner con una de las finales más icónicas de la historia del tenis.
“No tengo palabras ahora mismo. Dios mío, siento que es surrealista jugar cuatro horas; me ha hecho pensar en Rafa en 2012, cuando estuvimos seis horas”, recordó en referencia a su histórica final ante Rafael Nadal en Melbourne.
El serbio elogió el nivel de Sinner y el ambiente vivido en Australia:
“Me ha ganado los últimos cinco partidos. Le he dado las gracias en la red por dejarme ganar al menos una… bromas aparte, se merece un aplauso”.
DJOKOVIC, VIGENTE Y DESAFIANTE
Djokovic también recordó que el reto de competir ante jugadores como Sinner y Alcaraz era enorme, pero no imposible.
“No estaba equivocado cuando dije que sería muy difícil, pero tenía que jugar a un nivel diferente”.
Con la final ya definida, el Abierto de Australia se prepara para un duelo generacional que podría marcar otro capítulo histórico en el tenis mundial.







































