Se trata de uno muy frecuente entre los hombres, es el síndrome de Klinefelter. Se presenta en 1 de cada 576 varones, de acuerdo con el Hospital Psiquiátrico de Aarhus, Dinamarca.
Todos nacemos con 23 pares de cromosomas, el último par define el sexo. Para las mujeres es XX, mientras que para los hombres es XY. En este sentido, los hombres con el síndrome de Klinefelter presentan una X de más. Por lo que también es llamado síndrome XXY.
¿Efectos del síndrome de Klinefelter?
En primer lugar puede ser el responsable de la deficiencia, baja o nula producción de testosterona. De manera que los hombres con esta condición no suelen tener barba y apenas tienen algún leve crecimiento de vello.
Incluso en algunos casos los genitales no llegan a desarrollarse por completo, es decir, que se quedan más pequeños. De ahí que la producción de testosterona se vea mermada. También es posible que las mamas crezcan más de lo normal, la pubertad se retrasa o no se presenta.
Debido a la escasa producción de hormonas, la fertilidad se afecta. Los hombres con este síndrome XXY también pueden ser más propensos a la diabetes tipo 2, coágulos sanguíneos, temblores involuntarios, cáncer de mama, osteoporosis, artritis reumatoide y lupus.
Entre las principales formas para tratar este síndrome es la administración de testosterona cada dos o tres semanas, incluso cada 6 meses. Diego Yeste, de la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Hospital Vall d’Hebron, resalta que si se detecta a tiempo la esterilidad puede revertirse.
¿Cómo saber que se trata de síndrome XXY?
Es importante examinar a los niños desde los primeros 6 meses de vida, de manera que pueda recibir la testosterona que necesita para el correcto desarrollo de sus genitales. Además los niños con este trastorno presentan baja energía, problemas de aprendizaje, dificultad para socializar.
En la adolescencia pueden tener depresión y aislamiento. De acuerdo con el doctor Yester, los siguientes son tres signos de alerta en la etapa de la infancia:
-Crecimiento excesivo en los primeros años de vida
-Anomalía genital menor, como pene pequeño o escroto poco desarrollado
-Trastornos de lenguaje y aprendizaje
La mayoría de los hombres que padecen este síndrome sienten inseguridad debido al tamaño de sus genitales cuando no tuvieron un desarrollo normal. Incluso se sienten rechazados cuando les cuentan a sus parejas sobre su infertilidad.









































