Muchos factores pueden ser causa de insomnio, desde una mala alimentación hasta estrés y malos hábitos pero, ¿sabías que la genética también influye?
En un nuevo estudio, se analizaron docenas de regiones genéticas vinculadas con el insomnio y los investigadores encontraron un vínculo entre el insomnio y la enfermedad cardiaca.
El estudio aparece en la edición en la revista Nature Genetics.
Causa de insomnio podría estar en los genes
Investigadores estadounidenses y británicos analizaron los datos de más de 450,000 personas en Reino Unido, de las cuales un 29 por ciento reportaron un insomnio frecuente, e identificaron 57 regiones genéticas asociadas con el insomnio.
Esos vínculos fueron independientes de los factores de riesgo conocidos del insomnio, como el estilo de vida, el consumo de cafeína, la depresión o el estrés.
“Nuestros hallazgos confirman un rol de la genética en los síntomas de insomnio, y amplían las cuatro regiones genéticas encontradas antes en esa afección”, señala la autora principal del estudio, Jacqueline Lane, investigadora en el Centro de Medicina Genómica del Hospital General de Massachusetts, en Boston.
“Todas esas regiones identificadas nos ayudan a comprender por qué algunas personas desarrollan insomnio, cuáles vías y sistemas están afectados, y apuntan a unos posibles objetivos terapéuticos nuevos”, añade.
Los investigadores también encontraron evidencias de que un aumento en los síntomas de insomnio casi duplicaba el riesgo de enfermedad de la arteria coronaria.
También se vincularon con la depresión y con una reducción en la sensación de bienestar.
“El insomnio ha tenido un impacto realmente significativo en millones de personas de todo el mundo. Hace mucho que sabemos que hay un vínculo entre el insomnio y la enfermedad crónica”, dijo el autor coprincipal, Samuel Jones, investigador en la Universidad de Exeter, en Inglaterra.
Consecuencias del insomnio persistente
El investigador advierte que estos hallazgos sugieren que la depresión y la enfermedad cardiaca en realidad son un resultado de un insomnio persistente.
Conocerlo estos resultados abre posibilidades de futuros medicamentos.
“Todas las regiones identificadas son nuevos objetivos terapéuticos posibles del insomnio, y 16 de esas regiones contienen objetivos farmacológicos conocidos”, afirma.
A su vez, esto podría tener un efecto en la enfermedad cardiaca, ya que “las nuevas relaciones causales indican la utilidad potencial de las terapias contra el insomnio como posibles tratamientos para la enfermedad de la arteria coronaria y la depresión”.
Conocer la causa de insomnio es muy importante, debido a que afecta a entre un 10 y un 20 por ciento de las personas en todo el mundo.
Los estudios han sugerido que alrededor de un tercio del riesgo de insomnio es heredado.
Investigaciones anteriores también indican que el insomnio aumenta el riesgo de trastornos de ansiedad, alcoholismo, depresión mayor y enfermedad cardiaca, pero se sabía poco sobre los mecanismos implicados en ese aumento del riesgo.









































