Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el IPN y el IMSS desarrollaron un dispositivo microfluídico capaz de detectar SARS-CoV-2 en solo 30 minutos, frente a las dos horas que requiere la PCR tradicional. La tecnología, publicada en la revista Microsystems & Nanoengineering (Nature), permitiría en el futuro realizar pruebas en clínicas y centros de salud sin laboratorios especializados.
El método divide la muestra del paciente en miles de microgotas, donde ocurre una reacción bioquímica que determina el número de partículas virales de manera absoluta, explicó Kenia Chávez Ramos, una de las investigadoras.
VENTAJAS FRENTE A MÉTODOS TRADICIONALES
A diferencia de la PCR, que necesita cambios drásticos de temperatura, la reacción bioquímica en este dispositivo se realiza a temperatura constante, agilizando el diagnóstico. Según Luis Olguín Contreras, académico de la Facultad de Química, “esto permite una detección rápida, confiable y adaptable a distintos virus”.
Además, el sistema podría modificarse para detectar simultáneamente COVID-19, influenza, virus sincicial respiratorio, e incluso enfermedades como dengue, chikungunya y Zika, lo que representaría un ahorro económico y operativo significativo.
INTERDISCIPLINARIEDAD COMO CLAVE
El proyecto reúne especialistas en ingeniería, microfluídica, microfabricación, bioquímica, biotecnología y medicina. Laura Oropeza Ramos, de la Facultad de Ingeniería, subrayó que esta colaboración interinstitucional fue fundamental para lograr un dispositivo que podría convertirse en un equipo portátil para diagnóstico múltiple en regiones sin laboratorios especializados.
PUBLICACIÓN Y RELEVANCIA INTERNACIONAL
El artículo, titulado Critical aspects of droplet digital reverse transcription loop-mediated isothermal amplification (ddRT-LAMP) for viral pathogens detection, es el primer paso de esta investigación en un medio internacional de alto impacto, y consolida a México como un referente en innovación en diagnóstico viral rápido.
Participaron académicos de la Facultad de Química y Facultad de Ingeniería de la UNAM, del Instituto de Ingeniería, así como investigadoras e investigadores del IPN y del IMSS, entre otros posdoctorantes nacionales.
“Contar con un equipo portátil factible de llevar a lugares sin laboratorios permitirá un diagnóstico rápido para múltiples enfermedades en un solo ensayo”, destacó Óscar Pilloni Choreño, del Instituto de Ingeniería.











































