Las altas temperaturas no dan tregua en las diferentes partes del país. Ante las constantes olas de calor que azotan la capital entre abril y julio, las autoridades de salud y Protección Civil han emitido una alerta crítica: el golpe de calor no es solo cansancio por el sol, es una emergencia médica que puede poner en riesgo tu vida.
Cuando el termómetro sube, el cuerpo puede perder su capacidad para regular la temperatura. Si no se toman precauciones, las consecuencias pueden ser graves.
SÍNTOMAS DE ALERTA: ¿CÓMO SABER SI TIENES UN GOLPE DE CALOR?
Identificar los signos a tiempo es la diferencia entre un susto y una tragedia. Si tú o alguien cercano presenta estos síntomas, la temperatura corporal podría estar superando los 40°C:
- Dolor de cabeza intenso y punzante.
- Confusión, desorientación o mareos fuertes.
- Piel caliente y seca: Un signo clave es dejar de sudar a pesar del calor.
- Pulso acelerado y respiración agitada.
- Náuseas o vómito.
- Desmayo o pérdida total del conocimiento.
Nota importante: Los síntomas pueden empezar de forma leve (como un simple dolor de cabeza) y escalar a una emergencia en cuestión de minutos.
¿QUÉ HACER ANTE UNA EMERGENCIA POR CALOR?
Si detectas que una persona está sufriendo un golpe de calor, actúa de inmediato mientras llega la ayuda médica:
- Busca sombra: Llévala de inmediato a un lugar fresco o con ventilación.
- Enfría el cuerpo: Usa agua o paños húmedos en la frente, nuca y axilas.
- Libera presión: Afloja la ropa apretada para facilitar la respiración.
- Llama a emergencias: No minimices la situación; busca atención médica urgente.
GUÍA DE PREVENCIÓN: CÓMO SOBREVIVIR A LA OLA DE CALOR
Para evitar llegar a una situación crítica, Protección Civil recomienda seguir estos pasos básicos:
- Hidratación constante: Bebe agua aunque no tengas sed.
- Horas prohibidas: Evita exponerte al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas, que es cuando la radiación es más fuerte.
- Outfit fresco: Usa ropa ligera, holgada y de colores claros.
- Cuidado especial: Mantén vigilancia extrema en niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, ya que su sistema de regulación térmica es más vulnerable.
Recuerda que prevenir es la mejor herramienta. Mantente informado sobre los avisos de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil para conocer las zonas con alerta naranja o roja por temperaturas extremas.










































