Nos abre las posibilidades de interactuar con otras personas cuando viajemos o conozcamos otros países, son más las oportunidades de mejorar tu trabajo o encontrar uno y permite también disfrutar de más cosas en nuestra vida cotidiana, como entender la letra de una canción o leer a un autor en su lengua.
También, tomar clases digitales de inglés, no solo nos ayuda a saber dos idiomas, sino que también nos brinda una serie de beneficios cognitivos y físicos en nuestra salud mental.
La plasticidad del cerebro humano
Durante un largo tiempo se pensó que el cerebro humano era un elemento rígido el cual se formaba durante los primeros años de vida de la persona y luego permanecía inamovible hasta que iba perdiendo su capacidad y moría.
Con el paso del tiempo, diversas investigaciones comprobaron que el cerebro se va modificando a lo largo de nuestra vida acorde a las experiencias que vivimos y las actividades que le encaminamos.
El aprendizaje es presentado como una de las actividades principales que contribuye a modificar nuestra estructura cerebral, ya que cuando se aprende algo nuestro cerebro reorganiza nuestros recuerdos, eliminándolos o esforzándose en función de la importancia que tengan para nuestro día a día y nuestra supervivencia, y es que, si no contáramos con la plasticidad cerebral no seríamos capaces de establecer hábitos, cambiar conocimientos previos ni aprender nuevas cosas.
Esta es una capacidad de adaptación que da la oportunidad de crear redes neuronales para procesar y recordar las emociones, así como configurar mecanismos para realizar diversas tareas. Es de esta manera como puede alojar la información que amerita aprender un idioma nuevo.
La etapa de plasticidad más grande es presentada durante la niñez. Los cerebros infantiles cuentan con una mayor adaptabilidad y, por esto, una mayor facultad para almacenar toda la información que trae aprender un lenguaje y emplearla. Sin embargo, a medida que vamos envejeciendo nos cuesta más adquirir un idioma.
Está comprobado que aprender una segunda lengua durante la niñez, se aloja la información en el mismo sector de la cabeza que el idioma materno, esto quiere decir, en el hemisferio izquierdo.
En cambio, cuando lo hacemos de adultos, los datos nuevos son alojados en otra región, lo cual revela que la estructura necesaria para el aprendizaje de un idioma no es fija.
Beneficios de aprender un idioma
Si se aprende un idioma desde niño como si se estudia siendo adulto, los estudios demostraron los beneficiosos cambios que el proceso genera en el cerebro:
Los cerebros bilingües producen mayor sustancia gris, el componente de nuestro cerebro que ayuda a la forma precisa en el proceso de información, y que trabaja junto con la materia blanca.
De la misma forma, la materia blanca es conservada mejor en la vejez cuando se habla de dos idiomas por la acción mielina, el componente que se encarga de la transmisión de información entre las neuronas que, en el caso de los cerebros bilingües, tiene una mejor función.
Todo esto ocasiona que todas aquellas personas que pueden hablar dos o más idiomas tienen una serie de ventajas al momento de estudiar cursos digitales de idiomas y al desempeñarse en su vida diaria.
- Manejar dos idiomas mejora las capacidades cognitivas de las personas.
- Retarda la aparición de la demencia en la vejez al retrasar el deterioro cognitivo.
- Incrementa su atención y la capacidad de ejecutar tareas eficazmente.
- Hace más fácil realizar diversas tareas al mismo tiempo.
- Potencia la memoria.
- Las personas bilingües que han sufrido un ictus recuperan las capacidades cognitivas de una manera más rápida.
Saber además del materno, como mínimo un idioma, puede resultar imprescindible actualmente para una evolución profesional, aunque lo más importante sin duda son todas las ventajas que nos brinda en materia de salud.
Desarrolla un equilibrio saludable entre tu estilo de vida y el aprendizaje de idiomas
Hacer ejercicio físico regularmente, comer sano y llevar un estilo de vida equilibrado va a ayudarnos a mantenernos despiertos y memorizar de mejor manera los idiomas.
El ejercicio físico también hace cosas maravillosas en la función cerebral, específicamente ciertas actividades físicas requieren concentración.
Comer alimentos apropiados es también importante para la salud de nuestro cerebro. Si, debemos alimentar correctamente el cerebro. Asegúrate de tomar suficientes ácidos grasos como el omega-3, antocianina, vitamina E, ácido fólico y selenio.
No olvides también de tomarte un descanso de vez en cuando, al momento de aprender un idioma y en tu vida en general. Cuando te permites descansar, le estás dando tiempo a tu cerebro para almacenar y procesar la información por mayor tiempo, en especial mientras duermes.












































