Un nuevo episodio de violencia urbana se registró este martes en el Fraccionamiento Trinidad de las Huertas, en la ciudad de Oaxaca de Juárez. Donde un elemento de la Policía Auxiliar Bancaria, Industrial y Comercial (PABIC) resultó herido de bala, y una persona fue agredida físicamente. Esto, tras un presunto asalto que pone en evidencia la vulnerabilidad ciudadana en zonas residenciales.
UNA AGRESIÓN TRAS UN LLAMADO DE AUXILIO
De acuerdo con los primeros reportes, el incidente ocurrió cuando una persona fue presuntamente asaltada tras retirar aproximadamente 50 mil pesos de una sucursal bancaria. La víctima habría sido seguida y acechada hasta el punto del ataque.
Ante los gritos de auxilio, un agente de la PABIC, al parecer fuera de turno, acudió para brindar apoyo inmediato. Fue entonces cuando el o los presuntos delincuentes respondieron con disparos, hiriendo al uniformado con un rozón de bala en la cabeza. La víctima original del asalto también recibió golpes por parte de los agresores. Quienes posteriormente escaparon del lugar sin ser detenidos.
RESPUESTA POLICIAL Y ATENCIÓN MÉDICA
Tras el ataque, elementos de la Policía Municipal, Estatal, PABIC y de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) se movilizaron rápidamente al lugar de los hechos. También arribaron paramédicos de la Secretaría de Salud de Oaxaca, quienes brindaron atención al policía herido y lo trasladaron a un hospital cercano, donde se reporta fuera de peligro.
El lugar fue acordonado por las autoridades mientras se llevaban a cabo las primeras diligencias e investigaciones. Hasta el momento, no se ha confirmado si el robo fue consumado ni si los responsables han sido identificados.
¿UN CASO MÁS DE “PEPENA BANCARIA”?
Fuentes preliminares señalan que el monto retirado por la víctima —50 mil pesos— y la forma en que ocurrió el ataque sugieren una posible “pepena bancaria”, modalidad delictiva en la que las víctimas son vigiladas desde dentro o fuera de instituciones financieras y luego asaltadas en sitios cercanos o en su trayecto a casa.
La falta de protocolos de seguridad en bancos y la escasa vigilancia en calles aledañas contribuyen a que esta práctica se mantenga como una constante impune en varias zonas del país, incluyendo Oaxaca.
UNA ACCIÓN VALIENTE CON COSTO ALTO
El agente de la PABIC que intervino ha sido reconocido por vecinos como un ejemplo de compromiso con su labor, al haber respondido al llamado ciudadano aún sin contar con respaldo inmediato ni equipo táctico adecuado.
Sin embargo, el hecho de que terminara herido subraya los riesgos extremos que enfrentan los cuerpos policiales. Muchas veces sin las condiciones mínimas para actuar con eficacia y seguridad.
INSEGURIDAD A PLENA LUZ DEL DÍA
Este nuevo hecho de violencia en una zona habitacional evidencia el recrudecimiento de la inseguridad urbana en Oaxaca. Así como la creciente sofisticación de los delincuentes y la insuficiencia de estrategias preventivas.
Mientras tanto, la ciudadanía sigue expuesta a ser víctima de delitos cada vez más violentos, y los cuerpos policiales. Pese a su esfuerzo, operan en desventaja ante estructuras delictivas organizadas. La exigencia social a las autoridades es clara: acciones concretas y efectivas, no solo operativos reactivos, para garantizar el derecho básico a vivir sin miedo.






































