Este lunes se tornó trágico en San Andrés Huayápam, donde un joven perdió la vida tras ahogarse en una represa de captación de agua ubicada en el paraje Nieeyiik.
El hecho movilizó a cuerpos de emergencia luego de que se reportara la presencia de una persona sumergida en el lugar.
RESCATE SIN FINAL FELIZ
Elementos especializados en rescate acuático acudieron al sitio y realizaron maniobras para localizar a la víctima. De acuerdo con el informe oficial:
“Elementos de Bomberos se trasladaron al Paraje Nieeyiik en la población de San Andrés Huayápam, en donde reportaron a una persona ahogada en una represa de captación de agua”.
Tras la búsqueda, el cuerpo fue encontrado dentro del estanque.
LOCALIZADO SIN SIGNOS VITALES
Las labores de rescate permitieron ubicar al joven, de aproximadamente 21 años, sumergido a varios metros de la orilla.
“Lograron la localización en una represa de captación de aguas fluviales de 20×30 metros con 3 metros de profundidad, a una persona del sexo masculino… aproximadamente a 6 metros de la orilla, quien no contaba con signos vitales”.
Pese a la intervención, nada se pudo hacer para salvarle la vida.
PROTOCOLOS ACTIVADOS, PERO PERSISTEN RIESGOS
El personal de emergencia aseguró que actuó conforme a los procedimientos establecidos:
“El personal actuó conforme a los protocolos establecidos, en coordinación con las autoridades correspondientes”.
Sin embargo, el hecho vuelve a poner en evidencia los riesgos que representan estos cuerpos de agua, especialmente en zonas donde no existen medidas de seguridad visibles o vigilancia constante.
UN ESPACIO SIN CONTROL
Aunque las represas de captación cumplen funciones hidráulicas, en muchos casos carecen de señalización o restricciones claras, lo que facilita su uso recreativo sin condiciones seguras.
En resumen, la tragedia abre nuevamente el debate sobre la prevención y la responsabilidad en estos espacios, donde incidentes como este pueden ocurrir en cuestión de minutos.






































