A casi cinco años de los hechos, cuatro hombres fueron sentenciados a 50 años de prisión cada uno por su participación en el secuestro agravado de dos personas dedicadas a la elaboración y venta de repostería en la región de Etla, Oaxaca.
La resolución judicial pone fin a un caso que evidenció la vulnerabilidad de pequeños comerciantes frente a grupos criminales que operan en zonas rurales y carreteras de la entidad. Donde los delitos de alto impacto continúan representando un desafío para las autoridades.
INTERCEPTADOS DURANTE UNA ENTREGA
Los hechos ocurrieron el 7 de octubre de 2021, cuando las víctimas se dirigían a realizar una entrega relacionada con su actividad comercial. Durante el trayecto fueron interceptadas por sujetos armados. Quienes las privaron de su libertad y las trasladaron a una zona despoblada cercana a San Francisco Telixtlahuaca.
De acuerdo con las investigaciones, los secuestradores mantuvieron cautivas a las víctimas mientras establecían contacto con sus familiares para exigir un rescate de 10 millones de pesos a cambio de su liberación.
NEGOCIACIONES Y LIBERACIÓN
Tras varios días de negociaciones, las dos personas recuperaron su libertad. Sin embargo, el caso dio origen a una investigación penal que permitió identificar a los presuntos responsables. Así como reconstruir la forma en que se ejecutó el secuestro.
Las indagatorias derivaron en la detención de Juan C.C.O., Ismael A.M., Justo R.A.S. y Walter G.G.. Quienes posteriormente fueron llevados ante los tribunales para enfrentar el proceso correspondiente.
TRIBUNAL IMPONE 50 AÑOS DE PRISIÓN
Luego de analizar las pruebas presentadas durante el juicio, el Tribunal de Enjuiciamiento determinó la responsabilidad penal de los cuatro acusados. Además, les impuso una condena de 50 años de cárcel. Además del pago de una multa económica.
La sentencia representa una de las sanciones más severas contempladas para este tipo de delitos y refleja la gravedad de una conducta que no sólo atentó contra la libertad de las víctimas, sino que también generó afectaciones emocionales y económicas a sus familias.
UN DELITO QUE SIGUE GOLPEANDO A OAXACA
Aunque la resolución judicial constituye un avance en el combate a la impunidad, el caso vuelve a poner sobre la mesa la persistencia del secuestro como una amenaza para quienes desarrollan actividades comerciales y de servicios en distintas regiones del estado.
Especialistas en seguridad han señalado que, además de las acciones de investigación y castigo, es indispensable fortalecer los mecanismos de prevención y protección para evitar que empresarios, comerciantes y trabajadores continúen siendo blanco de este tipo de delitos.







































