Un autobús de pasajeros que circulaba por una de las principales rutas hacia la frontera con Estados Unidos terminó bajo inspección de las autoridades luego de que agentes detectaran modificaciones irregulares en su estructura.
El resultado fue un importante aseguramiento: 18 kilogramos de narcóticos, entre fentanilo y heroína. Además de la detención de los dos operadores de la unidad.
El decomiso ocurrió en el municipio de Hermosillo, Sonora, sobre la carretera federal México 15, en el tramo que conecta a la capital sonorense con Nogales, una de las principales vías terrestres hacia Arizona.
De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y de la Fiscalía General de la República (FGR) realizaban labores de vigilancia cuando interceptaron el autobús.
UN COMPARTIMENTO LEVANTÓ SOSPECHAS
Durante la revisión, los agentes encontraron “modificaciones irregulares” en una alacena ubicada en el área del camarote.
La inspección permitió descubrir un espacio oculto que presuntamente había sido acondicionado para transportar los narcóticos sin que fueran detectados durante el trayecto.
En el compartimento había 10 paquetes con un peso total de 10 kilogramos de fentanilo y otros ocho paquetes que contenían ocho kilogramos de heroína.
También fueron asegurados varios dispositivos móviles, que quedaron bajo resguardo de las autoridades como parte de las investigaciones.
DOS OPERADORES QUEDAN A DISPOSICIÓN DE LA FGR
Los dos operadores del autobús fueron detenidos y trasladados ante el Ministerio Público federal, instancia que deberá determinar su situación jurídica.
Las autoridades también buscan establecer de dónde procedían los narcóticos y cuál era su destino final, por lo que la investigación continúa abierta.
Hasta ahora no se ha informado si los pasajeros que viajaban en el autobús tenían alguna relación con el cargamento o si los operadores conocían el contenido del compartimento.
UNA RUTA CLAVE PARA EL TRÁFICO HACIA ESTADOS UNIDOS
El aseguramiento ocurre en una zona estratégica para el tránsito terrestre entre México y Estados Unidos.
La carretera México 15 conecta distintos puntos del noroeste del país con Nogales, ciudad fronteriza con Arizona. Por lo que representa una ruta relevante para el comercio, el transporte de pasajeros y también para las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
El uso de vehículos de transporte de pasajeros para ocultar y movilizar narcóticos tampoco es un fenómeno nuevo. La propia Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) ha señalado anteriormente que organizaciones criminales recurren a este tipo de unidades para trasladar drogas a través de corredores fronterizos.
EL FENTANILO, EN EL CENTRO DE LA DISPUTA DE SEGURIDAD
El decomiso se suma a una serie de operativos realizados recientemente contra el tráfico de drogas sintéticas.
En días recientes, autoridades reportaron en Mexicali, Baja California, el aseguramiento de una cantidad de fentanilo equivalente, según el reporte citado, a millones de dosis. En un operativo atribuido a una célula criminal con presencia en esa región.
Los golpes contra el tráfico de fentanilo tienen además una dimensión binacional. Estados Unidos mantiene presión sobre México para contener las redes dedicadas a la producción y traslado de esta sustancia. Mientras el Gobierno mexicano reporta decomisos, destrucción de laboratorios clandestinos y detenciones relacionadas con el narcotráfico.
El caso de Hermosillo vuelve a poner el foco en los métodos utilizados para esconder grandes cargamentos de droga en vehículos que, en apariencia, forman parte del transporte cotidiano de pasajeros.





































